El príncipe Lorenzo de Bélgica ha reconocido oficialmente a Clément Vandenkerckhove como hijo suyo ante el registro civil, un paso que se ha producido casi un año después de que hiciera pública su paternidad, fruto de una relación fugaz con Iris Vandenkerckhove, modelo y cantante flamenca conocida bajo el nombre artístico de Wendy Van Wanten, en la década de los noventa. La decisión tiene además una consecuencia directa para el joven Clément, pues al quedar legalmente establecida la filiación, ha pasado a tener el título de príncipe de Bélgica.
Clément Vandenkerckhove no cambiará de apellido, pero, según la información de ‘Le Soir’, ya es un príncipe belga
El príncipe Lorenzo de Bélgica ha reconocido oficialmente a Clément Vandenkerckhove como hijo suyo ante el registro civil, un paso que se ha producido casi un año después de que hiciera pública su paternidad, fruto de una relación fugaz con Iris Vandenkerckhove, modelo y cantante flamenca conocida bajo el nombre artístico de Wendy Van Wanten, en la década de los noventa. La decisión tiene además una consecuencia directa para el joven Clément, pues al quedar legalmente establecida la filiación, ha pasado a tener el título de príncipe de Bélgica.
La formalización, que se ha sido adelantada este miércoles por el periódico Le Soir, tuvo lugar en febrero, cuando Lorenzo y Clément acudieron juntos a una administración municipal para firmar los documentos ante un funcionario del registro civil. Hasta entonces, el príncipe había reconocido públicamente ser su padre biológico, pero aquella declaración no había supuesto todavía el reconocimiento legal de la paternidad.
El anuncio de la paternidad se produjo el 9 de septiembre del 2025, después de años de rumores sobre la identidad del padre de Clément. Lorenzo confirmó entonces a través de la agencia de noticias Belga que era el padre biológico del joven, nacido el 16 de agosto de 2000 fruto de su relación con Vandenkerckhove. El romance entre ambos se produjo antes del matrimonio del príncipe con Clara de Bélgica, celebrado en abril del 2003.
Durante años, Wendy Van Wanten había mantenido en privado la identidad del padre de su hijo. El propio Clément había negado en el 2021 que el príncipe Lorenzo fuera su progenitor en el programa de la televisión pública flamenca Het Huis. La situación cambió en septiembre del 2025, cuando el príncipe Lorenzo reconoció públicamente la paternidad y puso fin a décadas de especulaciones.

Padre e hijo han ido construyendo una relación que, según ha explicado el propio Clément, es actualmente muy cercana. En una entrevista publicada este mes de agosto, el joven aseguró que mantiene “una muy buena relación” con su padre y que Lorenzo le apoya y siempre encuentra tiempo para estar con él. Ambos comparten, además, su afición por los automóviles, una pasión que les ha proporcionado muchas horas de conversación.
Para Clément, la formalización de la filiación tampoco supone un cambio esencial en su manera de entender la relación. El joven ha explicado que está orgulloso del apellido Vandenkerckhove y que no tiene intención de sustituirlo por el de su padre, pese a que la legislación le permite hacerlo. “Sacrificar este nombre de familia sería traicionar todo lo que mi madre ha hecho por mí”, ha señalado.
La normativa que regula los títulos de la descendencia del rey Alberto II establece que sus hijos y nietos pueden llevar el título de príncipe
Tampoco parece conceder especial importancia a las consecuencias económicas de la nueva situación. Clément ha asegurado que lo que más le importa en este momento es la relación que está construyendo con su padre y no las cuestiones relacionadas con la herencia. La filiación legal sí tiene consecuencias en el ámbito sucesorio, pero el joven ha insistido en que esa no es su prioridad.
La principal novedad es, por tanto, su nuevo estatus dentro de la familia real belga. La normativa que regula los títulos de la descendencia del rey Alberto II establece que los hijos y nietos de su descendencia directa pueden llevar el título de príncipe o princesa de los belgas. La filiación legal respecto a Lorenzo de Bélgica sitúa así a Clément en la misma condición titular que los tres hijos que el príncipe tiene con Clara: Luisa, Nicolás y Emérico.

El reconocimiento no le proporciona, sin embargo, una posición en la línea de sucesión al trono ni una asignación pública. Tampoco modifica su vida cotidiana, según la información publicada. Su incorporación al grupo de personas que ostentan el título de príncipe de Bélgica se produce después de que durante años su existencia y su vínculo con Lorenzo permanecieran fuera del ámbito oficial.
La historia de Clément guarda además cierto paralelismo con la de Delfina de Bélgica, hija del rey Alberto II. En su caso, una larga batalla judicial terminó con el reconocimiento de la filiación por parte del antiguo monarca y con la concesión del título de princesa de Bélgica en el 2020. Ahora, un año después de que Lorenzo admitiera públicamente su paternidad, su hijo ha dado también el paso definitivo para convertirse oficialmente en el príncipe Clemente de Bélgica.
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