El presidente iraní sigue mostrando su apoyo al acuerdo pactado con Washington e insta a su país presionar a EEUU para lograr avances Leer El presidente iraní sigue mostrando su apoyo al acuerdo pactado con Washington e insta a su país presionar a EEUU para lograr avances Leer
El régimen iraní asegura que «actualmente» no está «negociando con Estados Unidos», contradiciendo el anuncio emitido hace unas horas por el presidente estadounidense, Donald Trump, que aseguró que las conversaciones se iban a reanudar este mismo lunes. Como en ocasiones anteriores a lo largo de este pulso entre la vía diplomática y andadas de ataques desde que se anunció un alto el fuego en abril, Trump afirmó haber frenado un bombardeo planeado contra Irán para alcanzar un acuerdo «rápido».
«Actualmente no estamos negociando con Estados Unidos, Ahora estamos dialogando con Omán para establecer una ruta de tránsito segura en el Estrecho de Ormuz«, ha declarado el portavoz de Exteriores, Esmaeil Baqaei, zanjando la cuestión. «No vamos a recibir a ninguna delegación ni a ser invitados a ningún país durante estos días», ha añadido, dejando claro que Teherán no cree que un acercamiento diplomático con Washington esté a la vista. Pese a la negativa iraní, en las últimas horas no se han producido ataques cruzados en Ormuz o alrededores, lo que indica que si bien no hay un regreso a la mesa de negociaciones, sí que continúa el diálogo indirecto entre Washington y Teherán.
La prensa más conservadora de Irán abrió portada este lunes mofándose de la actitud del presidente estadounidense por supuestamente cancelar ataques planeados contra Irán los domingos por la noche, pocas horas antes de que abran los mercados internacionales y la inestabilidad regional golpee los precios del petróleo. El rotativo Hamshahri muestra una palanca de cambios de coche con la silueta del presidente estadounidense, con el titular «La marcha atrás de Trump». Por su parte, el rotativo Kayhan atribuye las decisiones de Trump a la fortaleza mostrada por el régimen iraní. «El poder de Irán dio la respuesta: ni el Estrecho de Ormuz ni el de Bab el Mandeb (en el mar Rojo) han reabierto. Trump ha retirado su bravuconería».
Desde que se acordó una tregua en la guerra a principios de abril y firmó un Memorando de Entendimiento en junio -para negociar los principales escollos del conflicto- Estados Unidos e Irán se han enzarzado constantemente en ataques directos, que han afectado a países del Golfo, así como una base estadounidense en Jordania. El Estrecho de Ormuz continúa bloqueado, mientras se ha abierto un nuevo foco de tensión en el mar Rojo, donde la milicia hutí -aliada de Teherán- ha lanzado un bloqueo naval contra Arabia Saudí, un cerco que ha movilizado a Riad para crear una coalición internacional para hacer frente al grupo rebelde.
Teherán niega que esté dirigiendo las acciones de los hutíes y atribuye la situación actual a las acciones de Washington. «En estos cinco meses, hemos constatado de primera mano que la presencia militar estadounidense en la región y el uso del territorio y las instalaciones de los países del extremo sur del Golfo Pérsico han exacerbado la inseguridad y la inestabilidad en toda la región«, ha advertido el portavoz iraní.
Por otro lado, el régimen sí considera que «se han logrado algunos avances» en las negociaciones con Omán para establecer una gestión conjunta del Estrecho de Ormuz, una coordinación que no existía antes de la guerra y que Teherán busca forjar para mantener su soberanía en esta vía marítima. «Un acuerdo sobre el paso marítimo seguro a través de Ormuz es una condición necesaria para su reapertura, pero no es suficiente», ha recordado Baqaei, tras insistir en que Washington debe poner fin a la escalada contra su país. El portavoz iraní ha asegurado que se encuentran cerca de lograr un acuerdo con Omán para asegurar el paso, al menos «temporal», de buques a través de la disputada vía marítima.
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