De los 8.132 municipios españoles, los que cuentan con menos de 10.000 habitantes son 7.349 municipios y solo recogen al 19,6% de los españoles Leer De los 8.132 municipios españoles, los que cuentan con menos de 10.000 habitantes son 7.349 municipios y solo recogen al 19,6% de los españoles Leer
«Madrid nos trajo proyección profesional, pero también nos robó el propósito», lamenta Zulema Herrero (47 años), después de que ella y su esposo Álvaro Magdaleno (42 años) salieran de Nava de la Asunción, un pueblo de poco más de 2.700 habitantes en la provincia de Segovia, siguiendo el pensamiento de que «para no fracasar había que irse a las grandes ciudades». Tras 20 años en la gran capital, la pandemia los impulsó a volver a sus raíces y pusieron en marcha Pinaroca, una granja de producción de huevos de oca, que en su primera temporada produjo 4.000 huevos: «El verdadero fracaso no sería volver, sino dejar morir aquello que nos hizo ser quienes somos», reconocen.
Además del valor culinario del producto, Magdaleno destaca que les ha permitido «impulsar la economía local y el desarrollo rural». Y es que Nava de la Asunción es uno de los 7.349 municipios en riesgo de despoblación. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), de los 8.132 municipios españoles, apenas el 9,62% tiene más de 10.000 habitantes pero es donde vive el 80,4%de la población. Mientras tanto, aquellos que cuentan con menos de 10.000 habitantes son 7.349 municipios y solo recogen al 19,6% de los españoles.
Luis Camarero, catedrático de la Universidad Nacional de Educación a Distancia detalla en Los desequilibrios de la despoblación rural, que «el declive demográfico viene acompasado por el declive comercial y la oferta de servicios en áreas rurales», por lo que se crea un círculo vicioso de desigualdad. Así, Herrero, pedagoga de formación, y Magdaleno, con formación técnica en agricultura y ganadería, vieron una oportunidad de «tener una vida de calidad» al mismo tiempo de contribuir a la economía local. En un año y medio de actividad, los huevos de sus ocas criadas «con respeto, libertad y en la naturaleza», explica Magdaleno, se venden a clientes finales, comercios de cercanía y «los mejores restaurantes de la provincia de Segovia».
Por otro lado, Camarero apunta que las zonas rurales «han visto modificadas sus bases económicas de forma sustantiva» a causa de este fenómeno de despoblación, lo que ha dado paso a una gran diversidad de actividades además de las tradicionales, como el impulso a los servicios de transformación agraria, medioambientales y de turismo y hostelería. Ernesto Miralta (47 años) y su socio Miguel Crisolino (48 años) en su emprendimiento Barco Natura son un ejemplo de esto. «Entendemos que el turismo no es solo mirar, sino aprender, valorar y apoyar a los que estamos aquí», dice Miralta.
Los dos pusieron en marcha un barco 100% eléctrico por el río Alagón, en Ceclavín (Cáceres), un municipio con 1.781 habitantes. Decidieron «descarbonizar la embarcación para hacerla eléctrica y que nuestro proyecto sea mucho más honesto con lo que contamos y con el entorno», explican los socios. «Sin ruidos ni emisiones» ofrecen rutas de ocho pasajeros enfocadas en la observación de aves silvestres y terminan con una cata gastronómica de productos locales, un «movimiento económico directo a la localidad».
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) menciona, en el manual Impulso rural: Formación para empredender, pone en valor el uso de energías renovables en estas iniciativas. De hecho, el próximo paso de Barco Natura es incluir una cubierta solar en la embarcación para aprovechar las horas de sol en Extremadura y operar 100% sostenible y autónoma.
Otro de los problemas a los que se enfrentanaquellas zonas donde se ha perdido población es al fenómeno de las viviendas vacías. El último dato proporcionado por el INE fue en 2021 y cifró en 3,8 millones el número de casas desocupadas, de las que el 45%se encuentra en municipios con menos de 10.000 habitantes, un factor que provoca pérdidas en la economía local y un cambio en los barrios. Sin embargo, «donde otros vieron ruina, nosotros vimos futuro e historia», dice Julio Galindo (66 años), que junto a su esposa rehabilitó la casa natal del cronista de Indias Pedro Cieza de León en Llerena (Badajoz)- con 5.645 habitantes- para convertirla en un alojamiento turístico que incluye experiencias culturales, gastronómicas y naturales.
A pesar de que la comarca de Campiña del Sur no es un foco turístico habitual, el proyecto ya tiene una calificación de 9,7 en Booking con más de 350 opiniones y mantienen una media del 53% de ocupación tras dos años de funcionamiento. Galindo cuenta que trabajan con guías locales, almazaras, bodegas, chocolateros y restaurantes para fijar población y crear empleo en la zona.
Según el informe GEM España 2024-2025 publicado por el Observatorio del Emprendimiento de España, las iniciativas en las zonas rurales han aumentado de 4,7% en 2023 al 5,8% en 2024, con el porcentaje de proyectos consolidados en 6,9%. Uno de estos es Gurevet, de servicios veterinarios a domicilio en toda Navarra. Judith Etxarri (41 años), adaptó una furgoneta con su hermana veterinaria Teresa (31 años) para atender, sobre todo, los animales de compañía de las zonas rurales como el municipio de Mezkiritz, con apenas 76 habitantes.
«Tener más difícil algo tan básico como ir al veterinario… afecta directamente a la salud de los animales, pero también a la calidad de vida de medio rural», asegura Etxarri. Actualmente, atienden una media de entre 10 y 15 consultas diarias, lo que supone miles de asistencias al año en pueblos de incluso menos de 100 habitantes.
Más allá de la península, los archipiélagos también se enfrentan a este fenómeno de despoblación y a retos por la movilidad. Sin embargo, Betsaida Jorge (38 años) ha creado su empresa para crear prendas artesanales a base de ganchillo, como prueba de las actividades que surjen en las zonas rurales. «No hablo de conservar una tradición, hablo de convertirla en una forma de ganarse la vida única», señala Jorge, que permanece en Fuencaliente de La Palma, un municipio de Santa Cruz de Tenerife con 1.900 habitantes. Jorge ha impartido más de 15 talleres presenciales a más de 50 mujeres con el objetivo de crear comunidad y «demostrar que desde un municipio pequeño también se pueden crear grandes oportunidades».
Estas cinco iniciativas formaron parte de las 20 que se premiaron por CaixaBank en el programa Tierra de Oportunidades, donde buscan apoyar el emprendimiento rural de municipios rurales a través de financiación, formación y acompañamiento. Desde 2021, ha respaldado a más de 7.000 emprendimientos. Durante la premiación el pasado martes, la entidad anunció el lanzamiento de la sexta edición del programa para mayo y el fallo se conocerá en junio. Se dirige a municipios con una población inferior a 5.000 habitantes, aunque en algunas comarcas se aceptarán municipios hasta 10.000 habitantes, y que facturen menos de 300.000 euros.
Actualidad Económica // elmundo




