SaludLas infecciones de transmisión sexual (ITS) son uno de los principales problemas de salud pública en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día más de un millón de personas contraen una de estas infecciones. Algunas producen molestias evidentes, pero muchas pasan totalmente desapercibidas durante semanas, meses o incluso años. Esto facilita que la persona infectada transmita la infección sin saberlo.
Detectarlas a tiempo es clave para evitar complicaciones y frenar su transmisión
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son uno de los principales problemas de salud pública en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día más de un millón de personas contraen una de estas infecciones. Algunas producen molestias evidentes, pero muchas pasan totalmente desapercibidas durante semanas, meses o incluso años. Esto facilita que la persona infectada transmita la infección sin saberlo.
Las ITS pueden estar causadas por bacterias, virus o parásitos y se transmiten durante las relaciones sexuales orales, vaginales o anales. En algunos casos también se contagian por contacto directo entre la piel o las mucosas, sin necesidad de penetración. Por eso es tan importante el preservativo: reduce de forma significativa el riesgo de transmisión, aunque no protege por completo frente a algunas de ellas, como el virus del papiloma humano (VPH) o el herpes genital.
Según datos del Hospital Clínic Barcelona, estas son las seis ITS más comunes en la actualidad:
1. Virus del papiloma humano (VPH)
El VPH es la infección de transmisión sexual más frecuente del mundo. El causante es un virus que infecta la piel y las mucosas. Algunos provocan verrugas genitales y otros aumentan el riesgo de determinados cánceres, como el de cuello de útero. Se calcula que más del 40 % de las personas adultas en Estados Unidos lo tienen, aunque la mayoría de las infecciones pasan desapercibidas y desaparecen de forma espontánea al cabo de unos meses.
2. Herpes genital y oral
El herpes genital y oral ha aumentado de forma notable en los últimos años. Esta infección a menudo no se diagnostica, por lo que resulta difícil tener datos reales. Se calcula que en Estados Unidos entre el 10 % y el 20 % de la población tiene el virus. En España, estudios recientes sitúan la cifra en 46,3 casos por cada 100.000 habitantes.
3. Gonorrea
La gonorrea es otra infección bacteriana muy común. En 2017 se diagnosticaron casi 90.000 casos en la Unión Europea, con una tasa de 22,2 casos por cada 100.000 habitantes. Casi la mitad (47%) de los diagnosticados correspondió a hombres que tienen sexo con hombres. En los últimos años, los contagios han aumentado.
4. Clamidia
La clamidia es una de las ITS bacterianas más habituales en Europa. A menudo no da síntomas, por lo que es difícil diagnosticarla y tener datos reales. En 2017 se notificaron unos 40.000 casos, con una tasa de 146 por cada 100.000 habitantes. Dos tercios de los diagnósticos correspondieron a mujeres menores de 25 años.
5. Hepatitis
Algunas hepatitis víricas, sobre todo la B y la C, también se transmiten por vía sexual. Ambas afectan al hígado y pueden provocar infecciones agudas o crónicas. La hepatitis A, aunque no se considera una ITS clásica, puede contagiarse durante ciertas prácticas sexuales, sobre todo entre hombres que tienen sexo con hombres.
6. VIH-SIDA
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ataca y debilita el sistema inmunitario. Cuando el deterioro avanza, aparece el sida, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, que expone a la persona a infecciones graves y a cánceres que pueden ser mortales. En 2017 tres de cuatro diagnósticos de VIH correspondieron a hombres. Un 38% del total eran hombres que tienen sexo con hombres.
Los especialistas del Hospital Clínic Barcelona recuerdan que muchas ITS son asintomáticas: la ausencia de síntomas no garantiza que no haya una infección. Por eso conviene mantener relaciones sexuales seguras y hacerse pruebas de ITS tras una práctica sexual de riesgo. La mayoría de las pruebas son rápidas y poco molestas, y permiten iniciar el tratamiento cuanto antes para evitar complicaciones y frenar la transmisión.
