Victoria ‘Vicco’ Riba Muns (Tiana, Barcelona, 1995) está de gira con Los 40 Summer Life 2026 compartiendo conciertos con Leire Martínez, Álvaro de Luna, Depol y Marlon, entre otros artistas. Tras Valencia y Catalunya, Vicco actuó en Laredo y mañana la gira continúa recalando en Candás, también en Asturias, A Coruña, Combarro y Simancas. Sus últimos singles son Tiramisú, un tema veraniego pero con trasfondo de desamor real, y La última calada de ti, título pintiparado para cerrar una etapa de su vida. Acaba de comenzar la siguiente, explica en esta entrevista con La Vanguardia.
La artista catalana que tocó el cielo con ‘Nochentera’, de gira con Los 40 40 Summer Life 2026, trabaja en un nuevo proyecto que será un antes y un después en su carrera
Victoria ‘Vicco’ Riba Muns (Tiana, Barcelona, 1995) está de gira con Los 40 Summer Life 2026 compartiendo conciertos con Leire Martínez, Álvaro de Luna, Depol y Marlon, entre otros artistas. Tras Valencia y Catalunya, Vicco actuó en Laredo y mañana la gira continúa recalando en Candás, también en Asturias, A Coruña, Combarro y Simancas. Sus últimos singles son Tiramisú, un tema veraniego pero con trasfondo de desamor real, y La última calada de ti, título pintiparado para cerrar una etapa de su vida. Acaba de comenzar la siguiente, explica en esta entrevista con La Vanguardia.
Recuerdo mi primera actuación en la escuela Lola Anglada de Tiana con una llorera… No quería salir
Se han cumplido dos años desde su álbum Noctalgia y el éxito arrollador que en Benidorm Fest no supieron ver, Nochentera. Esa canción la puso en el mapa aunque venía de casi 15 años dedicada a la música. Comenzó con sus dos hermanas, Andrea y Claudia, en la formación Carpanta: “La música nos ha unido desde pequeñas. En la clase de Andrea un chico tocaba la batería y el otro, la flauta dulce en ese momento. Se les ocurrió montar un grupo e hicieron un casting. Yo tenía como diez años, tocaba el piano y sentía un pánico tremendo. Recuerdo mi primera actuación en la escuela Lola Anglada con una llorera… No quería salir”. Superado el trago, Victoria continuó con la música aunque aún arrastra más que respeto al directo: “Lo paso mal. Cualquiera que se pone con un micro delante del público está expuesto al juicio de todas las personas que tiene delante. Bueno, lo he trabajado y poco a poco he empezado a disfrutar. Me da miedo, pero lo afronto y tiro adelante”.
Alejandro Sanz me me apoyó musicalmente para hacer mi primer disco, ‘Mírame’. Se portó increíble
Victoria Riba creó a Vicco para poder ser ella misma cuando una actuación en el instituto le cambió la vida. “Por Sant Jordi se organiza una jornada festiva para que los alumnos lean poemas, patinen, que tengan su momento de expresión… Pues con el pánico escénico que te cuento, algo en mí me dijo que debía cantar. Me planté allí con 15 o 16 años, un micro y la canción más difícil del planeta, I will always love you, de Whitney Houston. Fue un momento muy guay”. Una compañera le dijo que su padre se dedicaba a la industria musical y esto tenía que saberlo. Victoria le pasó su canal de YouTube, en el que hacía versiones, y sonó la flauta. Más dulce que la que tocaba su amigo del cole.

“El padre de mi compañera me envió un e-mail diciendo que le había gustado mucho y se lo había hecho llegar a un amigo suyo muy especial. No me dijo ni quién era. A los pocos días vuelve a escribirme: ‘Bien, ese amigo es Alejandro Sanz y le has encantado’. Era como una película. De repente, de 0 a 100, como me ha vuelto a ocurrir después en mi carrera más veces. Alejandro Sanz me invitó a su casa, hablamos de un montón de cosas y me apoyó musicalmente para hacer mi primer disco, Mírame. Me ayudó con la discográfica y se portó increíble: me invitó a la gira de Sirope en el 2015, así que de cantar en el instituto pasé a hacerlo delante de 20.000 personas con un piano de cola”.
No estaba preparada para sostener una carrera en ese momento (…) Fue una disociación y desarrollé un TCA al no poder gestionar mis emociones
Aquel cambio de vida le vino muy grande, cuenta la artista. “No estaba preparada para sostener una carrera en ese momento. Además, tenía que estudiar a distancia, perdía un poco mi círculo, que a esa edad es tan importante, para tratar con gente de 40 para arriba. Fue una disociación y desarrollé un TCA al no poder gestionar mis emociones. Fui a un centro de rehabilitación y Sony me dio la carta de libertad. Empecé a estudiar producción musical y así surgió Vicco, como un alter ego, una artista con garra capaz de hacer cualquier tipo de género”.
En su localidad natal, Tiana, en la costa del Maresme, es una celebridad cercana. Entre bolo y bolo, siempre que tiene un hueco, vuelve a casa: “Lo primero que hago es admirar las vistas de este pueblo porque me parecen maravillosas. Y conectar con la naturaleza; el entorno ya es me da una paz mental… Y ver a mi familia, mis padres, ir al Casal o al Bàrbar a tomar un vino y unas gildas con mis amigos y amigas”.
A mí siempre me ha inspirado más echar de menos a alguien que cuando estoy enamorada. Y la música es mi terapia
Vicco compone mejor con el corazón roto. “La tristeza y el dolor son una categoría de emociones de las que intentamos escaparnos. A mí siempre me ha inspirado más echar de menos a alguien que cuando estoy enamorada. Y la música es mi terapia”. Ahora está preparando su próximo trabajo: “Con La última calada de ti cierro una etapa en mi carrera. Me vino encima todo lo que he vivido en los últimos años, cosas increíbles y el tema Nochentera, que ha tenido mucho impacto emocional en mí. Tras un período de ‘breakdown’ mental, decidí que volvía al estudio a recuperar la ilusión por componer y el sentido de por qué quiero hacer música. Lo he hablado con compañeros: la presión, la competencia, hay que sacar un hit… Todo eso va lastrando la ilusión pura que tienes con 10 u 11 años, en mi caso, cuando empecé a versionar mis canciones favoritas. Y es muy fácil que se pierda eso, como la magia de la Navidad”.
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