El PP cree que la prórroga «supone el reconocimiento del fracaso de la política energética» de Sánchez y le afea que lo anuncie «de tapadillo» Leer El PP cree que la prórroga «supone el reconocimiento del fracaso de la política energética» de Sánchez y le afea que lo anuncie «de tapadillo» Leer España // elmundo
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La derecha española ha amanecido en este ecuador de agosto con una «gran noticia»: la prórroga hasta 2030 de la vida de la central nuclear de Almaraz (Cáceres), cuyo cese total de actividad estaba agendado para 2028. En los últimos años, tanto PP como Vox han hecho de la continuidad de Almaraz, por su simbolismo, su principal bandera a agitar desde la oposición en materia de política energética, con lo que ahora comprenden como una victoria propia la prórroga finalmente autorizada.
«Lo dijimos desde el primer día», ha escrito Alberto Núñez Feijóo en sus redes sociales, en la misma línea que el diputado de Vox José María Figaredo: «Años de presión y esfuerzos dan su fruto». Frente a la apuesta manifiesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez de reemplazar la energía nuclear por fuentes renovables, la derecha cree que la aprobación final de la continuidad de Almaraz les «da la razón» en esta materia.
Para Feijóo, la extensión conocida hoy es una «buena noticia» tanto por las familias extremeñas cuyo sustento depende de los puestos de trabajo que genera Almaraz como por lo que supone, a su juicio, para el futuro del sistema energético español: «La energía nuclear es imprescindible para evitar nuevos apagones y para no depender de terceros». La decisión, consideran fuentes populares, «supone el reconocimiento del fracaso de la política energética» del Gobierno, y añaden: «Cuyas consecuencias pagamos todos con el apagón total que sufrió nuestro país». El fundido a negro que España vivió en abril de 2025 reavivó el debate sobre la pertinencia de que la red energética dependa cada vez más de las fuentes renovables, y sirvió a la derecha como argumento para reclamar la prórroga de las centrales nucleares que estaba previsto cerrar. Entre ellas, y sobre todo, Almaraz.
«El próximo Gobierno desterrará el sectarismo ideológico y garantizará su permanencia más allá de 2030», ha prometido Feijóo, que, eso sí, bajo esta premisa considera la prórroga aprobada «tardía e incompleta». Desde el PP exigen al Gobierno la «cancelación urgente» del calendario de cierres previsto en Almaraz y otras centrales nucleares españolas.
Los populares también han afeado al Gobierno que una decisión de este calado se haya conocido a través de su publicación, hoy, en el Boletín Oficial del Estado (BOE), sin previo anuncio. «En pleno agosto para que no se note mucho», ha deslizado Feijóo, y desde Génova hablan directamente de que el Ejecutivo ha querido tomar esta decisión «de tapadillo».
En un tono similar al de Feijóo, Figaredo ha sostenido que la «supervivencia de Almaraz es esencial para el sistema energético de España», con lo que ha celebrado que el PSOE «se retracte». Y así, haciendo una excepción al choque permanente que mantiene Vox con el Ejecutivo, el diputado ha hablado hoy de «buena noticia».
El consenso abierto hoy entre la derecha y el Ministerio para la Transición Ecológica -del PSOE, responsable de la prórroga- encuentra enfrente solo a Sumar, que ya ha manifestado su rechazo a la decisión adoptada por el socio mayoritario del Gobierno. Precisamente, la izquierda alternativa ha acusado a los socialistas de «seguir el camino de la extrema derecha». Una derecha que, este viernes y sin que sirva de precedente, sí ha dado el visto bueno a una decisión del Ejecutivo. Moncloa, sin embargo, apenas ha hecho gala de la prórroga aprobada.
