Con las salidas de Ter Stegen y Ronald Araújo, primer y segundo capitán del FC Barcelona, cedidos al Ajax y al Liverpool, respectivamente, se avecinaban cambios en la capitanía azulgrana, compuesta por cinco jugadores que el equipo elige y en la que la veteranía en el club tiene un peso importante.
Con el neerlandés lesionado y a la espera de que se cierre la plantilla, el entrenador asciende a Raphinha como portador número 1 del brazalete
Con las salidas de Ter Stegen y Ronald Araújo, primer y segundo capitán del FC Barcelona, cedidos al Ajax y al Liverpool, respectivamente, se avecinaban cambios en la capitanía azulgrana, compuesta por cinco jugadores que el equipo elige y en la que la veteranía en el club tiene un peso importante.
Hasta la fecha, De Jong, que llegó al Barcelona en 2019, era el tercer integrante del quinteto de capitanes, que completaban Raphinha y Pedri. Con todo, el neerlandés debía ascender a primer capitán, por delante de Raphinha y Pedri, y ejercer como representante del equipo en el discurso previo al Gamper de mañana ante el Al-Ahly. Pero no será así. Mientras el neerlandés se recupera de su lesión en la rodilla derecha, Flick ha decidido modificar provisionalmente la capitanía y elegir a Raphinha, dejando la votación definitiva en manos del vestuario una vez la plantilla esté cerrada.
“Raphinha hablará en el Gamper. Frenkie, de momento, no está disponible. Y he decidido esperar para elegir a los capitanes porque nuestra plantilla todavía no está cerrada. Creo que todavía puede haber algunos jugadores que lleguen o algunos que se marchen”, explica Flick en declaraciones a los medios del club. “Cuando todo esté cerrado, haremos la votación. Hasta que eso ocurra, Rafa es el capitán, junto con Eric Garcia y Pedri, porque Frenkie está lesionado y yo he decidido esto”, completó el entrenador, que ha elegido al brasileño, que llegó al Barcelona en 2022, por su ascendencia en el equipo, tanto dentro como fuera del terreno de juego.
A continuación, en la misma línea que expresó De Jong en la entrevista que concedió a los medios del club, Flick quiso dejar claro que “la relación entre Frenkie y yo es muy buena. Es un jugador muy maduro y muy profesional. Siempre hablo con él sobre todo lo que sucede alrededor del equipo y también sobre el siguiente partido. Tenemos una relación realmente muy buena y, para mí, es un jugador importante porque tiene una enorme calidad y puede aportarnos mucho”, sentenció.
El camino de De Jong
La decisión llega mientras De Jong se recupera de una rotura total del ligamento lateral interno de la rodilla derecha que sufrió durante el Mundial. El neerlandés jugó infiltrado los dos últimos partidos de Países Bajos. “Tuve muy mala suerte. Alguien me cayó encima en un entrenamiento durante el Mundial y me quedó una pequeña molestia en la rodilla. Me hice pruebas y salió que había algo pequeño. Me dijeron que podía seguir jugando, que iba a estar incómodo y con dolor, pero que podía seguir. Me aseguraron que no podía empeorar y seguí jugando, porque el Mundial es un sueño”, explicó el neerlandés en los medios oficiales del Barça en una entrevista que él mismo solicitó para explicarse.
La realidad fue mucho más grave a su regreso a Barcelona. El 13 de julio, las pruebas médicas del club detectaron una rotura total del ligamento lateral interno de la rodilla derecha. “Fue muy duro, porque ni yo ni nadie lo esperaba”, relató De Jong. Los servicios médicos del Barça recomendaron inicialmente la cirugía, aunque el futbolista ha optado por un tratamiento con células madre que, un mes después, todavía no le permite trabajar con normalidad.
De Jong, que llegó en el 2019 y que renovó hace seis meses hasta 2029, defiende que “todo el mundo está de acuerdo con el tratamiento que estoy siguiendo”. El precedente del tobillo, cuando también rechazó pasar por el quirófano y acabó recuperando su sitio con Flick, refuerza su confianza. Esta vez, sin embargo, la lesión y la llegada de Rodri elevan la competencia. Y, de momento, la jerarquía y su peso en el vestuario también han cambiado en la capitanía.
“Estoy muy jodido. Llevo siete años en el club. Siempre ha sido mi sueño jugar en el Barcelona, todavía lo es y tengo sueños por cumplir”, afirmó De Jong en la citada entrevista y antes de conocer la decisión de Flick que el entrenador le trasladó.
Con todo, se ha rodeado de su familia, que ha viajado a Barcelona para estar a su lado durante este proceso. Los que le conocen aseguran que está convencido de que el tratamiento funcionará y lo afronta con paciencia y optimismo, paso a paso, con el gran objetivo de recuperar su sitio en el once titular.
En el Barcelona no descartan que termine pasando por el quirófano. Si la baja alcanza los cuatro meses, además, el Barça podría liberar el 50% de su ficha para inscribir a otro jugador. En su caso, el margen liberado rondaría los 15 millones de euros brutos. Además, la FIFA podría compensar al club con unos 1,89 millones por la lesión, producida durante el Mundial, si da lugar a más de 28 días consecutivos de incapacidad total temporal.
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