La pretemporada del Espanyol ha arrojado más dudas que ilusión. El balance veraniego, de dos triunfos, tres empates y una derrota, destapó lagunas defensivas y por momentos poca pólvora. Los cinco fichajes, la mayoría con el sello de Monchi, nada mediáticos, tienen un signo de interrogación como primer dorsal, ninguno con una hoja de servicios contrastada, ni siquiera el prometedor Cala, por el que se pagaron cinco millones pero que aún no ha jugado en Primera. Todos estos ingredientes, con el mercado aún por cerrarse, a la espera de más fichajes, han provocado que la exigente parroquia perica afronte expectante y con reservas el debut hoy en la Liga ante el Levante en casa.
Manolo González está ‘”preocupado” por los problemas defensivos durante la pretemporada, pero cree que sus pupilos “competirán a tope” ante los valencianos en el RCDE Stadium (19h)
La pretemporada del Espanyol ha arrojado más dudas que ilusión. El balance veraniego, de dos triunfos, tres empates y una derrota, destapó lagunas defensivas y por momentos poca pólvora. Los cinco fichajes, la mayoría con el sello de Monchi, nada mediáticos, tienen un signo de interrogación como primer dorsal, ninguno con una hoja de servicios contrastada, ni siquiera el prometedor Cala, por el que se pagaron cinco millones pero que aún no ha jugado en Primera. Todos estos ingredientes, con el mercado aún por cerrarse, a la espera de más fichajes, han provocado que la exigente parroquia perica afronte expectante y con reservas el debut hoy en la Liga ante el Levante en casa.
La afición, sin embargo, confiará su suerte nuevamente a su referente Manolo González. “No me fío de las pretemporadas. No sirve de nada querer la Champions del verano. Queríamos ganar, pero importaba acumular minutos. Llegamos bien y estoy contento con la actitud de la plantilla. La Liga marcará la realidad. Competiremos a tope”, señaló en la previa el entrenador, que sí admitió estar “preocupado” por la defensa y por la “falta de ritmo de competición lógica cuando hay un parón”.
“No sirve de nada la Champions del verano. Llegamos bien y estoy contento con la actitud”, dice el técnico
El objetivo sigue siendo “lograr la salvación cuanto antes y después ser ambiciosos”, dice Manolo. Pero el último recuerdo de la hinchada blanquiazul tiene que ver más con la agonía que con la palabra tabú: Europa. El Espanyol, que hizo una primera vuelta histórica, sufrió por no bajar la temporada pasada tras enlazar 18 partidos sin ganar. “Cuando pierdes el respeto a la competición te pegas la hostia”, señaló el gallego.
Carlos Romero, el mejor el año anterior, ha sido suplido por Hartman, para el entrenador de “los mejores técnicamente de la plantilla”. Tanto el neerlandés como los otros fichajes Moscardo, Unai Núñez, Cala y el último en llegar Drkušić, que podría entrar ya en la convocatoria, son los encargados de subir el nivel en un equipo que busca en el mercado un extremo. La punta de ataque, pese a la lesión de Kike García, parece cubierta con Roberto, Puado, que podría estar recuperado en octubre, y Marcos Fernández, una de las alegrías de la pretemporada. “No debemos traer jugadores por traer”, advirtió Manolo.
El Espanyol, que era un equipo reactivo, buscará esta temporada “tener más control”. “Hemos sido un conjunto de ataques rápidos, y ahora queremos atacar con paciencia para tener menos desgaste sin balón”, explicó el de Folgoso do Courel. Manolo González, de trayectoria humilde hasta llegar al Espanyol, encara como un “sueño” su cuarta temporada en el banquillo blanquiazul, la tercera desde el inicio. “Es un lujo porque aquí los técnicos solían durar menos que un caramelo en la puerta de un colegio”, concluyó.
Deportes
