El Mundial ya tiene a sus cuatro semifinalistas. Francia y España fueron las primeras en confirmar su lugar entre los cuatro mejores y esta madrugada ha sido el turno para los otros dos: Inglaterra y Argentina, que sellaron su clasificación en dos partidos marcados por la polémica arbitral. Suiza está indignada con la expulsión de Embolo, que vio la segunda cartulina por un piscinazo en el centro del campo; mientras que en Noruega denuncian la jugada más extraña del torneo. En el saque de puerta de Nylland el balón cambia extrañamente de trayectoria, parece que toca en la cámara aérea, y segundos después la jugada acaba en gol de Bellingham, que subió al marcador.
El posible golpeo del balón en la cámara ‘spider’ en el gol de Bellingham y la roja a Embolo, bajo la lupa
El Mundial ya tiene a sus cuatro semifinalistas. Francia y España fueron las primeras en confirmar su lugar entre los cuatro mejores y esta madrugada ha sido el turno para los otros dos: Inglaterra y Argentina, que sellaron su clasificación en dos partidos marcados por la polémica arbitral. Suiza está indignada con la expulsión de Embolo, que vio la segunda cartulina por un piscinazo en el centro del campo; mientras que en Noruega denuncian la jugada más extraña del torneo. En el saque de puerta de Nylland el balón cambia extrañamente de trayectoria, parece que toca en la cámara aérea, y segundos después la jugada acaba en gol de Bellingham, que subió al marcador.
Los últimos partidos de cuartos de final no se han librado del escándalo y Suiza y Noruega han mostrado su malestar por las jugadas que podrían haber cambiado el destino de sus selecciones. Los primeros en jugar fueron Inglaterra y Noruega. El cuadro nórdico se adelantó primero con un gol de Schejelderup, pero Bellingham lo igualó en el añadido de la primera parte con un golazo precedido de una jugada muy extraña. El balón parece cambiar su trayectoria en el aire tras el saque de puerta, parece que toca en el cable de la conocida como ‘spider cam’, la cámara aérea. La jugada fue muy protestada por los noruegos porque segundos después, el delantero del Real Madrid anotaba el 1-1 antes del descanso.
La polémica se desató en el campo y en las redes, pues parece evidente que algo sucede con el balón para que cambie su trayectoria. La FIFA se apresuró a emitir un breve comunicado justificando la acción: “Antes del gol de Inglaterra en el 45+2 ante Noruega, el sensor del balón no mostró ningún pico en el ‘latido del balón’ mientras estaba en el aire, por lo que no hay evidencia de que el balón tocase el cable y cambiase el movimiento del balón.
“El balón ha caído del cielo directamente y creo que sí lo tocó. Cae en vertical, queda claro que sí ha golpeado con el cable. Algo muy extraño”, denunció el seleccionador de Noruega Stale Solbakken, que se mostró resignado por la decisión arbitral: “¿Qué puedo decir en contra del comunicado de la FIFA si ellos indican que no hay señal interna? Pero es que el balón cae del cielo”. “Hay cosas que han sucedido hoy que son un poco extrañas, pero eso también forma parte del fútbol”, concluyó el técnico noruego.
“Fuimos castigados por una norma que es inaceptable”, denuncia Suiza
Suiza también se marchó del Mundial frustrada por el arbitraje. “Fuimos castigados por una norma que es inaceptable. No la entiendo. El hecho de que intervinieran innecesariamente es extremadamente doloroso. Es una norma que no tiene nada que ver con el fútbol”, denunció Murat Yakin, seleccionador del cuadro helvético. La jugada de la discordia fue la expulsión de Breel Embolo al ver la segunda amarilla por simular una falta en el minuto 72. Suiza acababa de empatar el partido ante Argentina y se encontraba en el mejor momento del partido, acorralando a la albiceleste, cuando el VAR intervino para rearbitrar una falta señalada a Leandro Paredes. El colegiado le mostró la amarilla al argentino pero, tras una revisión eterna, acabó interpretando que no había falta y que Embolo se había dejado caer, por lo que vio la segunda amarilla y fue expulsado.
“Definitivamente no había ningún motivo para mostrar una tarjeta amarilla”, dijo Yakin. “Fue una situación inofensiva. Debió dejar seguir el juego”, comentó sobre la falta ubicada en el centro del campo, sin peligro para nadie. “Destruyó nuestro partido hoy. Tenemos que aceptarlo, pero es doloroso perder de esa manera”, se lamentó el técnico que vio como una valiente Suiza, que resistió hasta el minuto 112, se quedaba sin hacer historia alcanzando por primera vez unas semifinales.
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