Jürgen Klopp ya ha empezado a imponer su método en Alemania y sus primeros cambios van mucho más allá del terreno de juego. El nuevo seleccionador, que en su día dirigió al Liverpool o al Borussia Dortmund, ha endurecido las normas de convivencia durante las concentraciones con cuatro medidas que afectan a las cenas, los teléfonos móviles, las familias y hasta las visitas de los peluqueros.
El nuevo seleccionador alemán modifica varios hábitos de la etapa de Julian Nagelsmann con medidas que afectan a los horarios de las comidas, los teléfonos móviles, las visitas de familiares y hasta los cortes de pelo
Jürgen Klopp ya ha empezado a imponer su método en Alemania y sus primeros cambios van mucho más allá del terreno de juego. El nuevo seleccionador, que en su día dirigió al Liverpool o al Borussia Dortmund, ha endurecido las normas de convivencia durante las concentraciones con cuatro medidas que afectan a las cenas, los teléfonos móviles, las familias y hasta las visitas de los peluqueros.
Una de las más llamativas es precisamente esta última: los internacionales alemanes ya no podrán recibir a sus peluqueros en el hotel de concentración. Quien quiera estrenar corte de pelo durante una convocatoria tendrá que pasar por la peluquería antes de incorporarse con Alemania.
No es la única modificación. Klopp pretende aumentar el tiempo que sus futbolistas pasan juntos y reducir determinadas distracciones durante las concentraciones, por lo que también habrá una hora común para cenar, restricciones con los móviles y mayores límites a las visitas familiares.
Klopp dice adiós a los peluqueros en las concentraciones
Las nuevas directrices fueron acordadas por Jürgen Klopp y su cuerpo técnico durante una reunión de trabajo celebrada en agosto, según la información publicada por Bild. Entre todas ellas, probablemente la que más sorprende es la relacionada con los peluqueros. Hasta ahora podía producirse la visita de profesionales al hotel o lugar en el que estuviera concentrada la selección. Con Klopp, esa práctica se termina.
Los jugadores que quieran cortarse el pelo deberán hacerlo antes de incorporarse a la convocatoria. Una medida aparentemente anecdótica, pero que responde a una filosofía más amplia del seleccionador: durante las concentraciones, la prioridad debe ser el equipo y la preparación de los partidos.
Todos los jugadores cenarán juntos
El segundo cambio afecta a uno de los momentos cotidianos de cualquier concentración: la cena. Durante la etapa de Julian Nagelsmann existía cierta flexibilidad. Los internacionales podían elegir, por ejemplo, si cenaban a las 19:00 o a las 20:00 horas. Jürgen Klopp quiere acabar con esa dinámica.
A partir de ahora se establecerá una única hora y todos los futbolistas deberán acudir juntos a cenar. Si se determina que la cena es a las 19:00, será a las 19:00 para todos; si se fija a las 20:00, ocurrirá lo mismo.
El objetivo no es únicamente imponer mayor disciplina con los horarios. Klopp quiere aprovechar las comidas para que los jugadores hablen, convivan y pasen más tiempo juntos, evitando que cada uno organice individualmente esa parte de la jornada.
Menos teléfonos móviles los días de partido
La tercera regla apunta directamente a los móviles. Jürgen Klopp establecerá determinados momentos durante los días de partido en los que los futbolistas no podrán utilizar sus teléfonos. La restricción afectará especialmente a fases de activación y preparación previa a los encuentros, como el calentamiento o los masajes. El seleccionador pretende así reducir las distracciones cuando se acerca el partido.
Nuevamente aparece otro componente relacionado con la convivencia. En lugar de que cada futbolista pase esos momentos mirando su pantalla, Klopp quiere favorecer la comunicación entre los integrantes de la plantilla. Más conversación entre compañeros y menos aislamiento alrededor del teléfono.
Klopp también limita las visitas de las familias
La cuarta medida afecta al entorno de los internacionales. Con Nagelsmann existía un margen mayor para que los familiares visitaran a los futbolistas durante las concentraciones. Jürgen Klopp pretende restringir esa presencia, especialmente durante los grandes torneos.
Eso no significa que las familias tengan prohibido encontrarse con los jugadores. Las reuniones podrán seguir produciéndose, pero tendrán un carácter más puntual y controlado.
La intención vuelve a ser la misma que aparece detrás de las otras tres medidas: conseguir que durante una concentración los jugadores compartan más tiempo entre ellos y que la dinámica diaria esté centrada en el grupo.
Cuatro reglas con un mismo objetivo
Las medidas pueden parecer muy diferentes entre sí, pero responden a una misma idea. Cena conjunta, restricciones con los móviles, adiós a los peluqueros en el hotel y menos visitas familiares. Klopp quiere modificar determinadas rutinas para aumentar la disciplina y, sobre todo, potenciar la convivencia dentro de la selección alemana.
No todas las reglas afectan directamente al rendimiento deportivo y algunas, como la prohibición de recibir peluqueros, pueden parecer detalles menores. Para Jürgen Klopp, sin embargo, forman parte de la creación de un entorno en el que durante unos días el equipo esté por encima de las rutinas individuales.
El nuevo seleccionador empieza así a dejar su sello en Alemania incluso antes de que el balón sea el protagonista. Y lo hace cambiando hábitos que estaban permitidos durante la etapa de Julian Nagelsmann.
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