Lilou Lluís (Perpinyà, 2006) nació en Francia pero compite con España, de donde es originario su abuelo. Este, de niño, emigró en plena Guerra Civil al país vecino con solo una maleta a cuestas, pero construyó un futuro y una casa con sus propias manos tras dormir un tiempo por dónde pudiera cerca de Perpinyà. “Es chulísima, me encanta”, dice Lluís desde París, donde desde hoy el equipo español de natación artística perseguirá en el Europeo un puñado de medallas. Y trascender.
El equipo de natación artística debuta este viernes en el Europeo de París en el que aspira a copar las podios y a trascender con su innovación, como en la rutina acrobática a ritmo de Rosalía
Lilou Lluís (Perpinyà, 2006) nació en Francia pero compite con España, de donde es originario su abuelo. Este, de niño, emigró en plena Guerra Civil al país vecino con solo una maleta a cuestas, pero construyó un futuro y una casa con sus propias manos tras dormir un tiempo por dónde pudiera cerca de Perpinyà. “Es chulísima, me encanta”, dice Lluís desde París, donde desde hoy el equipo español de natación artística perseguirá en el Europeo un puñado de medallas. Y trascender.
Porque las rutinas están cuidadas como la porcelana, especialmente ese acrobático con música de Rosalía. Y que cuenta con una figura imposible. “Es la de mayor dificultad del reglamento, pero nadie se ha atrevido a hacerla”, añade Lluís. “Lo hablamos con Víctor (el marido y ayudante de Andrea Fuentes) y vimos que ella podía”, dijo la propia seleccionadora.
La figura, como se aprecia en la fotografía, consta de un puente apoyando manos y pies en las cabezas de cuatro compañeras y con una torsión prácticamente imposible. Llegar a esa posición debajo del agua, tras un giro de 360 grados, para salir a la superficie en medio de una coreografía sincronizada requiere de una precisión suiza y de muchos intentos. “Empezamos a practicarlo en enero y ahora ya lo dominamos”, añade Lilou. Fuentes detalla el riesgo. “Hay que cuidar los cuellos. Lo más difícil es hacer un giro completo encima de dos cabezas”, explica. “Puede ser lesivo para la espalda, no lo entreno siempre”, detalla la nadadora hispano-francesa.
Lilou puede hacerlo por sus características fisiológicas. “Desde pequeña, sin entrenarlo, podía hacer espagats (estirar las piernas completamente). No tenía que hacer fuerza. Tengo las piernas hiperextendidas. Las rodillas se me van para atrás, estoy demasiado estirada. Los codos igual. Soy flexible. Es genético, por mis padres. Tengo facilidad para hacer figuras pero también más problemas de espalda o de rodillas: se me ha salido la rótula dos veces, son laxas. Soy como un flan”, explica. “La figura que haremos es frágil, es como un vaso de cristal”, añade la nadadora que escogió España porque en Francia no apostaron por ella. Todo explicado en un perfecto español.
“Lilou ha florecido de una manera increíble. El Mundial le dio fuerzas. Es un modelo a seguir. La tengo que poner de ejemplo al grupo. Es muy inteligente. Tiene un carácter sincero. Da frescura. Es impactante cuando es honesta. Es la que siempre va más alta en el agua”, valora Fuentes, que ha elevado a Lilou a la pareja de dúo de Iris Tió después de que Mayuko Fujiki, a las puertas de los Juegos, no dudara en incluirla en el equipo que fue bronce.
Hoy, podrá colgarse la primera medalla (18.00h, Teledeporte) en el dúo técnico junto a Iris Tió. “Me ha hecho mucho mejor”, dice. También Dennis González aspira a podio (20.00h) en el solo técnico, pese a un año de problemas físicos. La figura imposible deberá esperar unos días, al miércoles, el colofón. España busca medallas y trascender.
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