Este julio se cumplen dos años desde la muerte de Shannen Doherty a causa de un cáncer de mama a los 53 años de edad. Un punto y final a un largo proceso que la propia actriz no tuvo problemas en retransmitir día a día, mostrando los problemas a los que se enfrentaba y compartiendo sus ganas de seguir adelante. Sin embargo, la intérprete de conocidas series como Sensación de vivir y Embrujadas acabó falleciendo en 2024, dejando un gran vacío en Hollywood.
La casa de la estrella de Hollywood se ha vendido por el triple de lo que le costó originalmente tras pasar años dándole su “toque personal”
Este julio se cumplen dos años desde la muerte de Shannen Doherty a causa de un cáncer de mama a los 53 años de edad. Un punto y final a un largo proceso que la propia actriz no tuvo problemas en retransmitir día a día, mostrando los problemas a los que se enfrentaba y compartiendo sus ganas de seguir adelante. Sin embargo, la intérprete de conocidas series como Sensación de vivir y Embrujadas acabó falleciendo en 2024, dejando un gran vacío en Hollywood.
Tras su fallecimiento, su nombre volvió a estar en la primera línea de la actualidad en varias ocasiones debido a las disputas de sus herederos con su exmarido. Pero ahora ha vuelto a salir a relucir tras confirmarse la venta, después de meses de intentos, de la espectacular mansión de Malibú en la que residió durante mucho tiempo.

Fue en agosto de 2025 cuando salió a la venta por primera vez por un precio de 9,5 millones de dólares. Aun así, pocos días después fue rebajada hasta los 9,45 millones por cuestiones inmobiliarias. Por problemas que no han salido a la luz, tuvo que ser retirada del mercado hasta que en marzo de 2026 decidieron hacer un tercer intento, reduciendo la cifra a 8,25 millones.
El dinero de la venta irá a parar al patrimonio que tenía la actriz y que recae en sus herederos
Ahora, tras intensas negociaciones, la venta se ha cerrado de una vez por todas en 7,65 millones de dólares, tal y como ha revelado el portal TMZ. Pese a ser una cifra visiblemente inferior a la original, este dinero será destinado íntegramente al patrimonio de la actriz que recae en sus herederos.
Así lo ha asegurado Chris Cortazzo, amigo íntimo de Shannen Doherty y agente inmobiliario que se ha encargado de la operación. “Tuve la fortuna de compartir un vínculo increíblemente estrecho con Shannen, cuya profunda y duradera amistad significó muchísimo para mí”, señaló el empresario. Por lo que este nuevo ingreso irá a parar, en parte, a manos de Rosa Doherty, madre de la actriz.

La vivienda fue adquirida por la intérprete en 2004 por 2,56 millones de dólares, por lo que su precio se ha visto multiplicado a lo largo de los años. Con una superficie de 502 metros cuadrados, cuenta a su vez con tres dormitorios y tres baños completos. Pero uno de sus principales atractivos es que se encuentra a tan solo unos minutos de las conocidas playas de Malibú, en la costa californiana.
Uno de los motivos por los que la mansión ha sufrido una revalorización importante es por el “toque personal” que le puso la actriz durante tanto tiempo. “Convirtiéndola en uno de los espacios más bellos y acogedores para recibir invitados. La cocina de concepto abierto se integraba a la perfección con el comedor y la sala de estar, enmarcados por ventanales, reflejando así su amor por la conexión. Shannen apreciaba un círculo íntimo de seres queridos, y esta casa se convirtió en un santuario para sus amigos y familiares”, aseguró Cortazzo para la revista People en 2025.
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