El 23 de junio el Atlético de Madrid denunció al FC Barcelona por su intento de fichar al delantero Julián Álvarez, con contrato en vigor hasta el 2030, sin haber hablado primero con ellos. La denuncia fue interpuesta ante la RFEF y la FIFA. La Federación española ha resuelto el caso y ha cerrado el expediente con una multa simbólica al club blaugrana de 602 euros.
La denuncia del Atlético de Madrid al club blaugrana se salda con un castigo simbólico al juzgarlo como infracción leve
El 23 de junio el Atlético de Madrid denunció al FC Barcelona por su intento de fichar al delantero Julián Álvarez, con contrato en vigor hasta el 2030, sin haber hablado primero con ellos. La denuncia fue interpuesta ante la RFEF y la FIFA. La Federación española ha resuelto el caso y ha cerrado el expediente con una multa simbólica al club blaugrana de 602 euros.
La penalización resulta casi anecdótica pese a lo mediático de la operación, que finalmente nunca se completó a pesar de que el Barcelona hizo una oferta de 100 millones de euros. Según avanzó Mundo Deportivo, los 602 euros se trata del castigo económico que recoge el Reglamento de Competiciones de la RFEF en el Artículo 133, en el que se basa jurídicamente la resolución, cuando se considera que la infracción es leve.
Si la falta no es grave o muy grave, “se impondrá la sanción, según determine el órgano disciplinario competente en base a las reglas que se contienen en el presente Ordenamiento, de multa en cuantía de hasta 602 euros, inhabilitación o suspensión por tiempo de hasta dos meses o de al menos dos encuentros”. Es decir, que la RFEF no le ha dado una alta importancia.
El Atlético de Madrid se amparó para denunciar al Barça en el redactado sobre los jugadores con contratos en vigor de esa misma norma, donde se concreta que “el club que desee contratar a un/a futbolista profesional, deberá comunicar por escrito su intención al club en que aquel se halle adscrito antes de iniciar las negociaciones con el/la futbolista”, y que el club barcelonista había presuntamente ‘tocado’ a Julián antes de presentar ninguna propuesta.
De hecho, el enfado del Atlético llegó a su máximo a finales de junio después de que el argentino Julián Álvarez hiciese unas declaraciones en Estados Unidos, mientras estaba con su selección disputando el Mundial, asegurando que lo mejor era una salida y que él ya había comunicado dónde quería jugar.
El propio Julián pidió disculpas a la afición colchonera el pasado 24 de octubre por sus palabras después de marcar su primer gol en el Metropolitano después del verano.
Mientras, la FIFA, la otra destinataria de la denuncia del Atlético de Madrid, no va a poder intervenir ni siquiera abrir un expediente ya que no tiene competencias.
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