El Tribunal de La Haya ha decidido levantar la prisión preventiva de Anne Romke van der H., de 33 años, acusado de haber preparado un ataque contra las princesas Amalia y Alexia de los Países Bajos a comienzos de este año. El acusado podrá esperar en libertad el veredicto, previsto para el próximo 31 de agosto, pese a la gravedad de los indicios encontrados por la policía tras su detención.
El Tribunal de La Haya ha tomado esta decisión tras escuchar al acusado, que ha vuelto a negar cualquier intención de hacer daño a las hijas de Guillermo Alejandro y Máxima, a la espera de que el próximo 31 de agosto se conozca la sentencia
El Tribunal de La Haya ha decidido levantar la prisión preventiva de Anne Romke van der H., de 33 años, acusado de haber preparado un ataque contra las princesas Amalia y Alexia de los Países Bajos a comienzos de este año. El acusado podrá esperar en libertad el veredicto, previsto para el próximo 31 de agosto, pese a la gravedad de los indicios encontrados por la policía tras su detención.
Van der H., de 33 años, fue detenido a comienzos de febrero en un hotel de La Haya después de que un vecino alertara a la policía por los gritos que profería desde el balcón. Al registrar su habitación, los agentes encontraron dos hachas con referencias a las princesas y a la agencia de inteligencia exterior de Israel: en ellas aparecían grabadas las palabras “Alexia” y “Mossad”, así como “Sieg Heil”, el saludo utilizado por el régimen nazi. También localizaron una nota manuscrita con los nombres de las dos princesas junto a la expresión “Bloedbad 400”, que significa “baño de sangre 400” en neerlandés.

Pese a estos hallazgos, durante su declaración, el acusado ha insistido en que nunca pretendió hacer daño a las hijas mayores de los reyes Guillermo Alejandro y Máxima. Van Der H. ha asegurado que creía mantener una relación sentimental con Amalia de Orange y que estaba convencido de que ambos acabarían casándose. Según su versión, esta creencia había surgido de sus propios pensamientos y de las voces que decía escuchar, que también le ordenaban prepararse para viajar a Polonia, y ha explicado que que esperaba una señal del Ministerio de Defensa que le indicara cuándo debía iniciar la supuesta misión. “Yo no inicié el viaje de supervivencia. Creía estar en contacto telepático con ella (la princesa Amalia) a través de su espíritu”, ha relatado ante el tribunal.
Durante la vista, también ha tratado de explicar el significado de las inscripciones encontradas en las hachas y de la nota localizada en su habitación, que, según ha declarado, habría realizado como una especie de decoración. Sobre la expresión “Bloedbad 400”, ha asegurado: “No soy tan malo como dice todo el mundo y como no paran de proclamar los medios de comunicación. Había escrito unas notas con la frase ‘Masacre 400’; así se llamaba la misión a Polonia”. Preguntado por el motivo de ese nombre, su respuesta ha sido tan escueta como desconcertante: “Porque tenía que ser así”, ha sentenciado el acusado.

La Fiscalía ha considerado que Van der H. no era responsable de sus actos en el momento de los hechos debido a la psicosis que padecía y ha solicitado su internamiento psiquiátrico obligatorio. No obstante, no ha considerado que existan pruebas suficientes para demostrar que pretendiera acabar con la vida de las princesas de Orange, aunque sí ha sostenido que existen indicios suficientes de que quería privar de libertad a la princesa Amalia.
El caso, que comenzó después de que el hombre fuera detenido en un hotel de La Haya tras protagonizar un episodio de amenazas, incluye además otros delitos relacionados con daños y ofensas a agentes de policía. Por estos hechos, la Fiscalía ha solicitado dos semanas de reclusión, un periodo que Van der H. ya habría cumplido durante su prisión preventiva, por lo que no tendría que volver a ingresar en un centro penitenciario. Al no existir motivos para mantenerlo bajo custodia, el Tribunal de La Haya ha decidido que quede en libertad a la espera de la sentencia, prevista para este 31 de agosto.
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