El clan Pombo al completo se reunía, este domingo, para el bautismo de la pequeña Mariana, la hija de María y Pablo Castellano. La pequeña, que nació el pasado 2 de enero, fue la gran protagonista de esta celebración que coincidió con la visita del papa León XIV a Madrid, una jornada histórica que la familia recordará siempre con mucho cariño.
La ‘influencer’ sorprende en el evento familiar con unas gafas de sol para disimular el pequeño accidente
El clan Pombo al completo se reunía, este domingo, para el bautismo de la pequeña Mariana, la hija de María y Pablo Castellano. La pequeña, que nació el pasado 2 de enero, fue la gran protagonista de esta celebración que coincidió con la visita del papa León XIV a Madrid, una jornada histórica que la familia recordará siempre con mucho cariño.
La ceremonia tuvo lugar en la iglesia de San Pablo de la Cruz, donde los padres de Mariana se mostraron muy emocionados e ilusionados. “Yo siempre lloro”, dijo Pombo con una gran sonrisa. También apuntó que su tercera hija tenía dos madrinas: Gabriela, a quien considera su tercera hermana, y Blanca, su cuñada.
“Un día muy especial y lleno de amor”, escribió horas más tarde la empresaria madrileña en redes, conde compartió varias imágenes de la jornada, como el paso familiar en casa junto a sus hijos mayores Martín y Vega, una del interior de la ceremonia junto a las madrinas de Mariana o la decoración de las mesas donde comieron los invitados.
Su hermana Marta Pombo fue la otra protagonista de la jornada por un pequeño accidente que ella misma explicó a los periodistas que esperaban a la familia en la iglesia. La también influencer, que ya ha grabado su participación en La Caja Amarilla, el nuevo reality de supervivencia de Antena 3, atendió con amabilidad a la prensa y se disculpó por no quitarse las gafas de sol.
Como ella misma comentó, tenía un ojo morado. “Un cabezazo de mi hija María, pues oye gajes del oficio”, dijo con resignación. Marta posó junto a su marido, Luis Zamalloa, que bromeó que el golpe en el rostro de su mujer no se podía disimular “ni con maquillaje”, a lo que ella agregó que eran “gajes de la maternidad”.
La pareja expresó también su alegría de poder asistir al bautizo de su sobrina sin ser ellos los organizadores, ya que ya han tenido que planificar dos ceremonias de este tipo. “Por suerte no nos toca a nosotros, con lo cual te quitas mucha organización, así que hoy venimos solo a disfrutar”, aseguraron. El próximo bautizo familiar será el de Lola Belén, la primera hija de Lucía Pombo y Álvaro López Huerta que nacerá este próximo julio.
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