Michael Douglas (New Jersey, 1944) ha esperado más de cuatro décadas para desmontar una de las versiones que él mismo ayudó a construir sobre su vida privada. Durante años, el actor y Kathleen Turner sostuvieron que la extraordinaria química que mostraron en Tras el corazón verde nunca había traspasado la pantalla. Ahora, a los 82 años, Douglas reconoce que aquello no era cierto y revela que ambos se enamoraron y mantuvieron una relación durante el rodaje de la película en México.
El actor revela en sus memorias que ambos se enamoraron durante el rodaje de ‘Tras el corazón verde’ y mantuvieron la relación oculta durante décadas
Michael Douglas (New Jersey, 1944) ha esperado más de cuatro décadas para desmontar una de las versiones que él mismo ayudó a construir sobre su vida privada. Durante años, el actor y Kathleen Turner sostuvieron que la extraordinaria química que mostraron en Tras el corazón verde nunca había traspasado la pantalla. Ahora, a los 82 años, Douglas reconoce que aquello no era cierto y revela que ambos se enamoraron y mantuvieron una relación durante el rodaje de la película en México.
El protagonista de Instinto básico relata por primera vez aquel romance en sus nuevas memorias, One Helluva Ride, que salen a la venta el próximo 6 de octubre y de las que la revista estadounidense People ha publicado un adelanto en exclusiva.”La verdad es que, durante el rodaje de Tras el corazón verde, Kathleen y yo nos enamoramos perdidamente y comenzamos una relación”, confiesa Douglas. Según explica, no se trató de una aventura fugaz nacida al calor de un rodaje, sino de una relación alimentada por la convivencia, la presión del trabajo y una atracción que ya había aparecido cuando conoció a Turner antes de contratarla para la película.
Douglas llegó a México todavía casado con Diandra Douglas, aunque asegura que el matrimonio atravesaba una profunda crisis y que ambos estaban separados. La pareja tenía entonces un hijo, Cameron, de cinco años. El actor reconoce además en sus memorias que tanto él como su esposa habían mantenido relaciones extramatrimoniales y que la convivencia llevaba tiempo deteriorándose.

En ese contexto comenzó su historia con Turner, entonces una de las actrices emergentes de Hollywood. El oscarizado intérprete recuerda jornadas agotadoras en la selva tras las que ambos salían a cenar con el equipo antes de encontrarse a escondidas en el hotel. “Nos conocimos primero como amigos, luego como compañeros de reparto y finalmente como amantes”, escribe. El secreto, asegura, estuvo tan bien protegido que ni el director Robert Zemeckis ni Danny DeVito, también integrante del reparto, supieron lo que ocurría.
La situación cambió cuando Diandra viajó a México acompañada de Cameron. Douglas asegura que su esposa comenzó a sospechar y acabó hablando a solas con Turner para dejarle claro que, pese a la separación, seguían casados. Aquella conversación hizo que la actriz reconsiderara la relación. “No quería interferir”, destaca ahora el actor en su libro, quien decidió entonces poner fin al romance y regresar con su mujer pensando especialmente en su hijo.

Tal y como relata en su obra, su propia experiencia familiar pesó en aquella decisión. El divorcio de sus padres le había marcado durante la infancia y Cameron tenía aproximadamente la misma edad que él cuando Kirk Douglas y Diana Dill se separaron. “Lo hice por Cameron, pero no deberíamos haber vuelto”, reconoce ahora. El matrimonio terminó divorciándose años después.
El silencio sobre lo ocurrido sobrevivió incluso cuando Douglas y Turner volvieron a trabajar juntos. Tras el enorme impacto de Tras el corazón verde en 1984, protagonizaron La joya del Nilo y, en 1989, volvieron a compartir pantalla en La guerra de los Rose. Décadas después se reencontraron también en la tercera temporada de El método Kominsky, estrenada en 2021.
Durante todo ese tiempo mantuvieron intacta la versión oficial. La propia Turner aseguró hace unos años que había deseado a su compañero, pero sostuvo que nunca habían dado el paso porque Douglas seguía casado. Él reconoce ahora que aquella explicación formaba parte del pacto con el que ambos protegieron durante décadas a Diandra y a Cameron.
El final de la relación sentimental tampoco acabó con el vínculo entre los dos actores. Douglas aclara también sus memorias que, después de las tensiones que rodearon la preparación de La joya del Nilo, ambos lograron recomponer su amistad mientras trabajaban juntos en el guion. “Fue reconfortante saber que habíamos vuelto a tener las cosas en su sitio”, escribe.
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