Michael Owen ha recordado uno de los momentos más difíciles de su carrera: su salida del Liverpool para fichar por el Real Madrid en el verano de 2004. El exdelantero inglés, ganador del Balón de Oro en 2001, ha confesado que terminó llorando de camino al aeropuerto después de aceptar la propuesta del conjunto blanco, pese a la ilusión que le hacía jugar junto a los Galácticos.
El exdelantero inglés revela cómo vivió su salida del Liverpool en 2004, las advertencias de Jamie Carragher y las dudas que le asaltaron después de aceptar la oferta del Real Madrid
Michael Owen ha recordado uno de los momentos más difíciles de su carrera: su salida del Liverpool para fichar por el Real Madrid en el verano de 2004. El exdelantero inglés, ganador del Balón de Oro en 2001, ha confesado que terminó llorando de camino al aeropuerto después de aceptar la propuesta del conjunto blanco, pese a la ilusión que le hacía jugar junto a los Galácticos.
En una entrevista concedida a FourFourTwo, Owen ha explicado que abandonar el Liverpool no entraba inicialmente en sus planes. Había desarrollado toda su trayectoria profesional en el club inglés y la posibilidad de marcharse apareció de manera inesperada durante una gira de pretemporada por Estados Unidos.
“Lo último que se me pasó por la cabeza fue que iba a dejar el Liverpool… Estábamos de gira de pretemporada en Estados Unidos y mi agente me llamó por teléfono mientras estaba en mi habitación con Carragher”, ha recordado.
Su compañero Jamie Carragher escuchó la conversación y no tardó en advertirle de las dificultades que encontraría en el Real Madrid, especialmente por la competencia que existía en la delantera.
“Pffft, no te vayas. Tienen a Raúl, a Ronaldo y a Fernando Morientes; ¡no vas a jugar ni un minuto!”, le dijo Carragher, según el relato del propio Owen.
La ilusión de Michael Owen por jugar en el Real Madrid de los Galácticos
El delantero inglés ha reconocido que estuvo muy dividido antes de tomar una decisión. Por un lado, tenía una fuerte vinculación sentimental con el Liverpool; por otro, la oportunidad de vestir la camiseta del Real Madrid resultaba difícil de rechazar.
Owen terminó convenciéndose de que podía probar una nueva experiencia y, llegado el caso, regresar algún día a Anfield.
“Si me voy, ya habré jugado en el Liverpool durante mucho tiempo y, con suerte, siempre podré volver, así que voy a ir a probarlo: los Galácticos; esa equipación blanca, con la que todos salen al campo pavoneándose como ángeles; ese estadio increíble; una cultura diferente”, ha explicado.
La posibilidad de compartir vestuario con algunas de las mayores estrellas del fútbol mundial y conocer otro país terminó inclinando la balanza hacia Madrid.
Recuerdo que lloré a mares mientras me dirigía al aeropuerto”
Sin embargo, la ilusión inicial dio paso a las dudas en cuanto Michael Owen aceptó formalmente el fichaje. Fue entonces cuando empezó a ser plenamente consciente de todo lo que dejaba atrás.
“Al final acepté. Pero, ¿sabes cuando firmas algo y piensas que ya no hay vuelta atrás? Cuando piensas: ‘Dios mío, ¿qué he hecho?’. Recuerdo que lloré a mares mientras me dirigía al aeropuerto, pensando: ‘¿Qué estoy dejando atrás?’”, ha confesado.
Aquella decisión llevó al delantero al Real Madrid en 2004, después de haberse convertido en uno de los grandes referentes del Liverpool y de haber conquistado el Balón de Oro tres años antes.
Su etapa en el conjunto blanco duró una temporada. Posteriormente regresó al fútbol inglés para jugar en el Newcastle y, más adelante, en el Manchester United.
Más de dos décadas después, Michael Owen recuerda que el atractivo de fichar por el Real Madrid convivió con el dolor de abandonar el club en el que había crecido como futbolista, hasta el punto de romper a llorar cuando ya no había marcha atrás.
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