La compañía española tomó en marzo la decisión final de continuar con el proyecto y ha comenzado las obras de la nueva planta en Huelva que generará 45.000 toneladas de combustible limpio en 2029 Leer La compañía española tomó en marzo la decisión final de continuar con el proyecto y ha comenzado las obras de la nueva planta en Huelva que generará 45.000 toneladas de combustible limpio en 2029 Leer
Cuatro años después del primer anuncio, Moeve ha comenzado las obras del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, el mayor proyecto de producción de este combustible limpio de toda Europa. En concreto, la antigua Cepsa ha arrancado la primera fase, bautizada como proyecto Onuba, que pasa por levantar en Huelva una planta de 1.000 millones de inversión con capacidad para producir 45.000 toneladas de hidrógeno renovable al año.
La futura planta, de 300 megavatios (MW), se ubicará en el complejo refinero de Moeve en Palos de la Frontera y ocupará una superficie equivalente a nueve campos de fútbol. La empresa estima que el proyecto permitirá crear más de 8.000 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos.
La energética española tomó el pasado marzo la decisión final de inversión de un proyecto que anunció en el contexto de la crisis energética de la guerra en Ucrania. Hoy, el Viejo Continente afronta otro shock de precios por la guerra en Oriente Medio. Entre una crisis y otra, el sector del hidrógeno ha sufrido un reajuste mundial. Muchos de los proyectos anunciados en aquella primera fiebre se han caído por el camino y otros han tenido que rebajar objetivos y alargar calendarios. Ahora, con el petróleo rondando los 100 dólares, vuelve a soplar viento de cola para el hidrógeno, cuyo mayor desafío sigue siendo la brecha de costes respecto a sus alternativas fósiles.
«Hoy dejamos atrás la era de los proyectos piloto de hidrógeno verde para avanzar hacia la construcción de proyectos de gran escala. El proyecto Onuba consolida a España en el vagón de cabeza europeo y es un paso decisivo para conseguir una Europa más competitiva y energéticamente independeinte», ha destacado Maarten Wetselaar, consejero delegado de Moeve.
Autoridades y referentes del mundo empresarial han arropado este jueves a la energética, que ha celebrado un acto con motivo del inicio de las obras al que han asistido, entre otros, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla.
«España y Europa han dependido demasiado de la energía que producían otros. Cada guerra nos recuerda el enorme precio que pagamos por ello», ha enfatizado Sánchez, incidiendo en que España avanza en la transición verde «contra cantos de sirena», convirtiendo el hidrógeno en un «gran proyecto de país».
«No podemos dejar nuestro suministro a merced de guerras injustificadas ni pagar los platos rotos de quienes convierten la energía en una pieza más de sus juegos de poder», ha aseverado el presidente del Gobierno en relación a la guerra entre Estados Unidos e Irán. Sánchez ha aludido a la «emergencia climática» y ha señalado el proyecto de Moeve como «parte de la solución», tras recordar los incendios que han arrasado Andalucía este verano.
Por su parte, Moreno Bonilla ha celebrado el proyecto calificándolo de «oportunidad extraordinaria» para convertir el sur de Europa en «la gran factoría de producción y exportación de hidrógeno renovable» del continente. «Este es el símbolo más potente para decirle al mundo que Andalucía está preparada«, ha aseverado. El presidente andaluz también ha aprovechado para instar al Gobierno de Pedro Sánchez a garantizar a Andalucía suficiente capacidad en las redes eléctricas para acoger toda la demanda industrial que quiere instalarse en el territorio.
El proyecto Onuba ha conseguido una importante inyección de dinero público. En concreto, cerca de 400 millones de euros de la inversión total han salido de fondos europeos Next Generation y de la aportación de Cofides, el ente público-privado adscrito al Ministerio de Economía, que ha entrado recientemente como accionista en sustitución de Masdar, el fondo de renovables de Emiratos. En concreto, Cofides compró el 29% del proyecto a Masdar junto a Hy24, el fondo especializado en hidrógeno renovable controlado por la gestora francesa Ardian, y ahora cuentan con un 14,5% del capital cada uno. Moeve sigue siendo el principal accionista del proyecto con el 51%. El 20% restante está en manos de Enagás Renovable y Alter Enersun, empresa de generación de electricidad verde.
El objetivo es que la planta onubense entre en operación en 2029, tres años más tarde de lo previsto, principalmente, por los retrasos en la tramitación y en la obtención de los accesos a la red eléctrica, actualmente saturada. Por el momento, el único cliente de esta megaplanta es la propia energética, que aprovechará el hidrógeno generado para descarbonizar sus refinerías.
En total, Moeve calcula que su plan de moléculas verdes en la región va a movilizar 2.400 millones de euros, incluyendo la puesta en marcha de la planta de hidrógeno de Palos de la Frontera y otra de biocombustibles 2G, que se encuentra en fase avanzada y cuya puesta en marcha está prevista para el año que viene.
El grupo proyectó en origen una inversión de 5.000 millones de euros en el Valle del Hidrógeno, contando con levantar una segunda planta de hidrógeno en Cádiz. En total, preveía alcanzar 2 gigavatios (GW) de capacidad, suficientes para producir 300.000 toneladas de hidrógeno, la mitad del objetivo nacional de hidrógeno verde que el Gobierno había fijado para 2030. Por el momento, los esfuerzos de la energética se concentran ahora en el complejo de Huelva.
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