Carlos Telmo, uno de los grandes nombres de la vida social sevillana y hombre de confianza de la duquesa de Alba, ha muerto este lunes 10 de agosto a los 75 años a causa de una enfermedad. Su nombre estuvo ligado durante décadas a la aristocracia, las grandes celebraciones y algunos de los acontecimientos sociales más recordados de las últimas décadas. Entre ellos, la boda de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera Ordóñez en 1998 o el enlace de Cayetana de Alba con Alfonso Díez en 2011.
Su trayectoria quedó ligada a algunos de los grandes acontecimientos de la crónica social, como la boda de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera y el enlace de Cayetana de Alba con Alfonso Díez
Carlos Telmo, uno de los grandes nombres de la vida social sevillana y hombre de confianza de la duquesa de Alba, ha muerto este lunes 10 de agosto a los 75 años a causa de una enfermedad. Su nombre estuvo ligado durante décadas a la aristocracia, las grandes celebraciones y algunos de los acontecimientos sociales más recordados de las últimas décadas. Entre ellos, la boda de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera Ordóñez en 1998 o el enlace de Cayetana de Alba con Alfonso Díez en 2011.
Su fallecimiento se produce apenas una semana después de celebrar su cumpleaños el pasado 2 de agosto, poniendo así el punto final a una trayectoria profesional en la que las relaciones personales fueron siempre su mejor carta de presentación.
Sevilla fue el escenario principal de buena parte de su vida. Allí se ganó un lugar propio y terminó siendo una presencia habitual en los grandes acontecimientos de la ciudad. Sin embargo su trayectoria no se limito solo a eso, profesional inquieto, vivió durante una etapa en Canadá, fue el director de Relaciones Externas y Servicios VIP durante la Exposición Universal de Sevilla de 1992 así como el director de Protocolo del Pabellón de España en la de Shanghái de 2010, ademas alternar sus trabajos y negocios propios con actividades en distintos ámbitos, como por ejemplo la moda.
Según informa Vanitatis, estudió turismo en contra de la voluntad de sus padres y lo largo de esos años tuvo ocasión de tratar con algunos de los grandes nombres de la cultura y la sociedad. Lola Flores, Sara Montiel, María Jiménez o Jacqueline Kennedy formaron parte, de una manera u otra, de esa larga lista de personalidades que conoció. Una agenda privilegiada que se explicaba, sobre todo, por su facilidad para relacionarse con todo tipo de personas. Sin embargo, si hay un nombre que está especialmente unido al de Carlos Telmo es el de Cayetana de Alba, a quien conoció cuando todavía era muy joven. Una relación profesional que terminó por convertirse en una amistad de la que siempre habló con especial cariño.
Además de su vínculo con la Casa de Alba, mantuvo también una estrecha relación con la familia Ordóñez, que le llevó a estar detrás de algunos de sus momentos más señalados. No solo fue el encargado de organizar la boda de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera, sino que, años después, también participó en la preparación del segundo enlace del torero, esta vez con Lourdes Montes, su actual esposa.
Su faceta como comunicador le permitió trasladar toda esa experiencia a los medios y durante los últimos años colaboró con Canal Sur, donde se convirtió en una figura imprescindible. Su profundo conocimiento de Sevilla y de sus costumbres le convirtió en una de esas personas capaces de ejercer como perfecto anfitrión de la ciudad. Quien también se ha sumado a las muestras de cariño, ha sido José Luis Sanz, el alcalde de Sevilla, a través de las redes sociales “Sevilla despide a un hombre bueno, maravilloso embajador de Sevilla, extraordinario vecino de San Lorenzo” ha lamentado.
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