La organización ha contabilizado en esta edición un total de 287.000 asistentes. Leer La organización ha contabilizado en esta edición un total de 287.000 asistentes. Leer
Atrajo a sus seguidores como la luz a las polillas y les subió tanto el ánimo que cuando terminó el concierto, de apenas 35 minutos, estaban adrenalínicos. Desde que a media tarde se confirmó que Olivia Rodrigo actuaría por sorpresa en el Primavera Sound (ella mismo lo anunció en su perfil de Instagram) la emoción se palpaba en el ambiente: la estadounidense es una de las grandes estrellas del momento y este bolo se sintió como un regalo. Y, de paso, a la organización le vino de perlas para restar importancia a las dudas sobre la gestión de los problemas derivados de la tormenta que azotó el Fòrum la noche del jueves.
Rodrigo no se complicó para elaborar el listado de temas que interpretó esta noche de sábado. Abrió con Bad Idea, Ballad of A Homeschooled Girl y Vampire, con la que muchos y muchas se ganaron una afonía segura. En segundo bloque – cada dos o tres temas intercalaba alguna parrafada que, la verdad, no se escuchaba demasiado bien- presentó Drop Dead, uno de los singles de su nuevo disco You See Pretty Bad for a Girl So In Love, que sale dentro de seis días. La canción ya ha pasado de los 200 millones de reproducciones en Spotify, pero aún le quedan por alcanzar los 2.800 millones de Drivers License, el hit que vino después, justo antes de Traitor.
La artista presentó otra de sus nuevas canciones ya estrenada, The Cure y una que aún no se conocía (eso dijo). Para ella estuvo acompañada precisamente por Robert Smith, líder del grupo homónimo. Esa había sido otra de las incógnitas del día ¿Sacaría al escenario al gótico que hizo las delicias de los corazones sensibles el viernes con Just Like Heaven o Boys Don’t Cry? Pues como ocurrió en Glastonbury en 2025, la respuesta fue que sí. El británico interpretó junto a ella What’s Wrong With Me, que se postula a ser una de las más emotivas del próximo trabajo de Rodrigo. La traca final llegó con deja vu, All American Bitch y Good 4 You y dejó a un público con ganas de más.
Finalmente, My Bloody Valentine acumularon a una masa de espectadores más que considerable, a los que complacieron con temas como Only Shallow y cerraron con un apoteósico You Made Me Realise. Según uno de sus seguidores, que se mantuvo fiel a ellos: «Nunca hubo tanto volumen en Mordor» [la zona de los escenarios más grandes del recinto]. Tras ellos llegó el turno de The XX, que contribuyeron a aliviar un poco el efecto de los decibelios con las voces de Romy Madley-Croft y Oliver Sim interpretando hits como Angels o I Dare You. Después fue el turno de Gorillaz: después de todo lo acontecido hasta el momento, quienes se quedaron fueron unos auténticos héroes festivaleros.
Cabe destacar que los artistas españoles tuvieron su espacio entre tanto barullo anglosajón: Jimena Amarillo, Depresión Sonora o Rusowsky se encargaron de animar la tarde. Además, Noelia Ramírez y Begoña Gómez Urzaiz, capitanas del podcast Amiga Date Cuenta de Radio Primavera Sound, emitieron un episodio especial sobre la resaca en el escenario Aperol Island of Joy.
El último día del Primavera es el de las cifras. Según la organización, este año ha habido 287.000 asistentes, un número un poco menor de lo que esperaban. Un hecho que achacan a la tormenta del jueves, que llevó a la cancelación de parte de los conciertos de la noche. El festival devolverá el importe a aquellos que tenían entrada solo para ese día, aproximadamente un 20% las 70.000 personas computadas en esa jornada. Asimismo, ha informado de que el 62% de los festivaleros han venido de otros países y la edad media ha sido de 32 años, un poco más alta que en la edición anterior, que fue de 29. Si se hubiese sabido lo de Rodrigo, quizás la cifra sería menor aunque el rango de edad de su fandom cada vez es más amplio.
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