Las gafas de eclipse todavía no se habían inventado cuando el último total recorrió la península Ibérica, en 1905. 121 años después, surgen miedos e informaciones contradictorias a su alrededor. Para los expertos en estos fenómenos, es seguro quitarse las gafas cuando la ocultación del Sol es del 100%. Pero los colegios de ópticos y optometristas lanzan el mensaje general de que “mirar directamente el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 sin la protección adecuada puede causar daños oculares graves e irreversibles”.
La clave para poder ver el fenómeno en su momento culminante, y sin riesgo de daños oculares, es no exponerse a la potente luz del Sol en cuanto empieza a reaparecer tras la totalidad
Las gafas de eclipse todavía no se habían inventado cuando el último total recorrió la península Ibérica, en 1905. 121 años después, surgen miedos e informaciones contradictorias a su alrededor. Para los expertos en estos fenómenos, es seguro quitarse las gafas cuando la ocultación del Sol es del 100%. Pero los colegios de ópticos y optometristas lanzan el mensaje general de que “mirar directamente el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 sin la protección adecuada puede causar daños oculares graves e irreversibles”.
Ciencia en EL PAÍS
