Tras contraer matrimonio el pasado 30 de mayo en Nueva York en una ceremonia íntima junto a sus padres y hermanos, Rocío Crusset y el financiero estadounidense Charlie Schein han celebrado este fin de semana una segunda boda en Ibiza. La pareja ha reunido a su grupo de amigos más cercano en una celebración de carácter más desenfadado, celebrada en un enclave situado sobre uno de los acantilados de la isla.
La pareja reunió a sus invitados en una fiesta sobre un acantilado de la isla, donde la modelo volvió a vestir de blanco
Tras contraer matrimonio el pasado 30 de mayo en Nueva York en una ceremonia íntima junto a sus padres y hermanos, Rocío Crusset y el financiero estadounidense Charlie Schein han celebrado este fin de semana una segunda boda en Ibiza. La pareja ha reunido a su grupo de amigos más cercano en una celebración de carácter más desenfadado, celebrada en un enclave situado sobre uno de los acantilados de la isla.
Días antes del enlace, Mariló Montero había adelantado que esta segunda celebración estaría dedicada exclusivamente a los amigos, dejando a las familias en un segundo plano. Al atardecer del viernes, los recién casados disfrutaron de una fiesta con el mar Mediterráneo como telón de fondo, en un ambiente muy distinto al de la ceremonia celebrada semanas antes en Estados Unidos.
Para la ocasión, Rocío Crusset volvió a vestir de blanco con un vestido satinado de tirantes, silueta ceñida y escote con caída, de líneas sencillas, que completó con un pequeño tocado floral colocado a un lado de la melena. Charlie Schein, por su parte, eligió un conjunto de lino negro. No obstante, pese a que Mariló Montero había asegurado que la familia no asistiría, una de las imágenes difundidas muestra al novio abrazado a su cuñado, Alberto Herrera.
Las fotografías compartidas por algunos de los invitados en redes sociales reflejan el ambiente festivo de la celebración. Como recuerdo del enlace, los asistentes recibieron unas gorras de béisbol bordadas con una caricatura de los novios vestidos para la ocasión mientras se besan.
La propuesta gastronómica también formó parte de la celebración. Los invitados disfrutaron de un cóctel en el que se sirvieron mini pancakes con caviar, cócteles de sandía, tablas de ibéricos y quesos.
Gente
