El drama copero y la sorpresa por ser el elegido para suplir al destituido Manolo González precedieron la llegada de Eder Sarabia al Espanyol. Las incógnitas sobre la idoneidad de su propuesta de juego, sobre todo en un contexto de urgencias clasificatorias, marcaron después su aterrizaje durante sus primeros días en el club perico. Pero el vasco, seguro de sí mismo, especialmente convencido de sus aptitudes, irradió confianza y “optimismo” en su presentación como nuevo entrenador blanquiazul con un discurso muy futbolero. “Eder no ha venido solo por la salvación, sino para mirar hacia arriba. Viene para equiparar el equipo a la historia del club”, señaló Monchi el objetivo de su técnico, una apuesta de presente y futuro.
El entrenador vasco promete un equipo valiente y protagonista en su presentación como nuevo inquilino del banquillo perico
El drama copero y la sorpresa por ser el elegido para suplir al destituido Manolo González precedieron la llegada de Eder Sarabia al Espanyol. Las incógnitas sobre la idoneidad de su propuesta de juego, sobre todo en un contexto de urgencias clasificatorias, marcaron después su aterrizaje durante sus primeros días en el club perico. Pero el vasco, seguro de sí mismo, especialmente convencido de sus aptitudes, irradió confianza y “optimismo” en su presentación como nuevo entrenador blanquiazul con un discurso muy futbolero. “Eder no ha venido solo por la salvación, sino para mirar hacia arriba. Viene para equiparar el equipo a la historia del club”, señaló Monchi el objetivo de su técnico, una apuesta de presente y futuro.
“Evidentemente ahora hay que ser inteligente. No es lo mismo llegar a principio temporada que en este momento. Debemos rescatar las cosas buenas de Manolo González, también de Sergio García,y después darle nuestro toque. Darle naturalidad a ese proceso para que sea ese equipo que queremos en tres o cuatro meses pero siendo competitivos en el camino”, señaló el de Bilbao, que por ahora no ha hablado de “modelos de juego” con sus nuevos pupilos, “todos superconectados” para iniciar esta nueva etapa, sino de “cosas simples y claras” de cara al partido contra el Deportivo. “Les he dicho que dibujen donde se sienten mejor en el campo”, dio la palabra en el vestuario, de primeras, a sus jugadores.
Vamos a ir a ganar a todos los campos queriendo dominar el balón sin complejos”
El murmullo se apoderó del auditorio Juan Segura Palomares, más concurrido de lo habitual, antes de que apareciera el técnico en su puesta de largo. Las preguntas, en ese momento sin respuesta, eran formuladas entre los presentes a la espera del bilbaíno, de 45 años, que se retrasó casi media hora porque el entrenamiento en la Ciudad Deportiva, en la otra punta de Barcelona, se alargó. Había trabajo por hacer. Sarabia estuvo después una hora intentando resolver todas las dudas que ha generado su fichaje hasta el 2028.
“El fútbol son relaciones y distancias. Un día jugaremos de una manera y el siguiente de otra. Que el futbolista entienda lo que tratamos de enseñar y todo fluya. A veces cuenta más en un partido la inteligencia que la calidad. Vamos a ir a ganar a todos los campos siendo dominadores del balón sin complejos. Que pasen las cosas que queremos sin estar a expensas del rival. Propositivos y no reactivos”, señaló con firmeza su idea futbolística un Sarabia que se definió como un “rebelde encantado de ir contra las cosas establecidas siempre que sea para sacar el mejor resultado”. “

Con una sonrisa fija y un “bon dia” para empezar, el vasco se presentó con una camisa informal y unos tejanos. Se sentó rápidamente el primero frente al micro y, a la espera de que le acompañara a su lado el director deportivo, Monchi, miró durante unos segundos al tendido, donde se ubicaron en primera fila leyendas del pasado perico encabezadas por Rafa Marañón. “Me hace mucha ilusión llegar al Espanyol. Ha sido fácil llegar a un acuerdo. Monchi tenía claro que éramos nosotros los que debíamos llevar al equipo donde se lo imagina. Entendí que es nuestro sitio, un club histórico, con una grandísima afición. Siempre me ha gustado mucho cuando he venido a este campo. Hay un gran ambiente. Transmite energía, ilusión y conexión con la afición”, destacó de su nuevo hogar.
Sarabia, que tildó de “fundamental” el papel de la cantera en sus planes, llega acompañado del exjugador blanquiazul Álvaro González, al que conoce por la afición de ambos al ciclismo y que le ha instruido sobre el “sentimiento perico”, y de sus ayudantes Jon López y Aitor Unzué, que serán los encargados de iniciar su etapa en el club ante el Deportivo por la sanción que arrastra el entrenador de la temporada pasada. “Si tengo que pedir perdón del día del Andorra, pido perdón”, se disculpó, además, por las críticas a su nueva parroquia cuando era entrenador del conjunto del Principado.
El bilbaíno estuvo cariñoso con su predecesor Manolo González, con el que habló antes de la firma y al que le prometió que “no se hablaría mal de él en el vestuario”. El nuevo jefe del banquillo percio aprendió como segundo en La Palmas, Betis y Barça a la órdenes de Quique Setién y después inició su carrera en solitario. “De Andorra a Elche aprendí a ser más flexible, a ver cómo se expresaba el jugador. Al final nuestro objetivo es generar el mejor contexto posible. Quiero estar cerca de los jugadores y hablar de fútbol siendo cercano”, añadió antes de anunciar un pequeño stage en la Garrotxa durante el próximo parón de las selecciones, no tanto “por entrenar más, porque el equipo está bien físicamente, sino para estar juntos y conocer más el equipo”.
Pido perdón a la afición por lo del día del Andorra. Ahora voy a muerte con el Espanyol”
Sarabia, que además de su fútbol se ha caracterizado por su efusividad en la banda, desveló que ha estado tratando este aspecto: “Quizá no me ha ayudado. Intento controlarme. Ahora daré menos opiniones”. El bilbaíno dejó el Elche por motivos privados, para dedicar “unos meses a su vida personal”, pero ahora se siente “mejor preparado” para iniciar su aventura más exigente desde que es primer entrenador. “Necesitaba tiempo para ordenar y priorizar otras cosas. Mi hijo Max ahora tiene unos meses más y me deja dormir más horas. Esas cosas te dan más calma para atender lo profesional para poder ofrecer mi mejor versión”, explicó.
El nuevo entrenador blanquiazul tiene claro que “en cada lugar debes saber adaptarte, hay cosas que funcionan bien en un sitio y en otras no”, y dejó claro que defenderá “a muerte” el equipo perico. “Que la gente tenga claro que ahora mi club es el Espanyol. De Setién aprendí que cuando vas a los sitios debes pensar que es para toda la vida. Ojalá sea así”, concluyó Sarabia antes de lanzar una última promesa con una sonrisa. “La propera roda de premsa en català (la próxima rueda de prensa en catalán”, bromeó.
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