Barcelona, Madrid, Málaga y Valencia han sido los escenarios españoles de uno de los ensayos clínicos más seguidos del año en oncología. Seis hospitales, el Hospital Universitari Vall d’Hebron y el Clínic en Barcelona, el Hospital Universitario Quirón Salud y el Ramón y Cajal en Madrid, el Clínico de Valencia y el Regional de Málaga han formado parte del ensayo fase 3 que ha evaluado la primera vacuna personalizada de ARN mensajero contra el melanoma, según aparece en ClinicalTrials.gov. En todo el mundo, han participado 35 hospitales en 26 países.
Centros de Barcelona, Madrid, Málaga y Valencia fueron escenario de este hito médico
Centros de Barcelona, Madrid, Málaga y Valencia fueron escenario de este hito médico


Barcelona, Madrid, Málaga y Valencia han sido los escenarios españoles de uno de los ensayos clínicos más seguidos del año en oncología. Seis hospitales, el Hospital Universitari Vall d’Hebron y el Clínic en Barcelona, el Hospital Universitario Quirón Salud y el Ramón y Cajal en Madrid, el Clínico de Valencia y el Regional de Málaga han formado parte del ensayo fase 3 que ha evaluado la primera vacuna personalizada de ARN mensajero contra el melanoma, según aparece en ClinicalTrials.gov. En todo el mundo, han participado 35 hospitales en 26 países.
Ayer, Moderna y MSD (conocida como Merck fuera de Estados Unidos y Canadá) anunciaron que ese mismo ensayo, todavía en marcha, había alcanzado sus principales objetivos. Según la nota de prensa difundida por las compañías, la combinación de la vacuna —bautizada como intismeran autogene— con la inmunoterapia pembrolizumab logró resultados estadísticamente significativos tanto en supervivencia libre de recaída como en supervivencia libre de metástasis a distancia, aunque las farmacéuticas no han detallado todavía en cuánto se ha incrementado exactamente esa supervivencia ni cuánto se ha reducido el riesgo de recaída. El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados, con las acciones de ambas compañías disparadas.
Se trata de un hito histórico por partida doble: es la primera vez que una vacuna de este tipo logra un resultado positivo en un ensayo de fase 3, el último paso antes de solicitar la aprobación de un fármaco, y también la primera vez que un tratamiento oncológico basado en ARN mensajero, la misma tecnología empleada en las vacunas frente a la covid, alcanza esta fase con éxito.
Entre los hospitales españoles, el Regional Universitario de Málaga ha sido el que más pacientes ha aportado al estudio: de los 71 evaluados inicialmente en España para su posible inclusión, 24 corresponden a este centro. Finalmente, 15 de esos pacientes malagueños fueron incluidos en el ensayo.
El oncólogo Miguel Berciano, coordinador del estudio en el hospital andaluz, ha destacado en declaraciones a Europa Press que estos resultados apuntan hacia “una oncología cada vez más personalizada”, en la que la información propia de cada tumor permite diseñar tratamientos a medida. El desarrollo del ensayo ha exigido, según ha explicado el propio centro, una estrecha coordinación entre los servicios de Oncología Médica, Cirugía, Dermatología y Anatomía Patológica. Esto se debe a que no todos los pacientes evaluados inicialmente reunían los requisitos —disponer de una muestra tumoral adecuada y completar las fases de fabricación individualizada— para recibir la vacuna.
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