El de esta noche será el partido número 98 de Manolo González al frente del primer equipo del Espanyol. Pronto llegará al centenar. Nada que ver con los más de 1.200 encuentros y 27 temporadas en los banquillos de grandes de Europa que tiene su homónimo, José Mourinho. Pero a los 47 años, el entrenador blanquiazul va sobrado de orgullo y corazón y así se ha convertido en un prohombre ilustre muy seguido por los pericos, donde su mensaje cala hondo. Manolo quiso dar una imagen aguerrida e intrépida, para que sus futbolistas y afición le sigan y no se dejen impresionar ni antes ni durante el duelo.
A los 47 años, el entrenador blanquiazul va sobrado de orgullo y corazón
El de esta noche será el partido número 98 de Manolo González al frente del primer equipo del Espanyol. Pronto llegará al centenar. Nada que ver con los más de 1.200 encuentros y 27 temporadas en los banquillos de grandes de Europa que tiene su homónimo, José Mourinho. Pero a los 47 años, el entrenador blanquiazul va sobrado de orgullo y corazón y así se ha convertido en un prohombre ilustre muy seguido por los pericos, donde su mensaje cala hondo. Manolo quiso dar una imagen aguerrida e intrépida, para que sus futbolistas y afición le sigan y no se dejen impresionar ni antes ni durante el duelo.
Ni los seis fichajes y el retorno de Endrick, ni los 225 millones gastados, ni la segunda etapa de Mou, ni el hambre y la obligación de un gigante que lleva dos años sin ganar la Liga… Nada de eso intimida a Manolo González. El entrenador del Espanyol enseñó su cara más valiente en el auditorio del RCDE Stadium. “¿Miedo al Madrid? Ninguno. Respeto, sí, pero al Madrid y a todos los equipos de Primera”, aseguró sobre sus sensaciones. “Es un equipo al que le puedes hacer daño. El Madrid también tiene puntos débiles, aunque menos que otros equipos”, señaló realista.
¿Miedo al Madrid? Ninguno. Se le puede hacer daño. También tiene puntos débiles
Mbappé, Vinícius, Bellingham, Diomande, Bernardo Silva… El técnico gallego no quiso quedarse con ninguna de las estrellas blancas. “Son jugadores escogidos, a nivel técnico, físico y mental. Contra estos rivales, no te vale con defender bien 90 minutos. Tienen que ser 97 o 98, todo lo que dure el partido”, describió en genérico. En cambio sí que tuvo grandes palabras hacia Mourinho, al que catalogó como “uno de los mejores entrenadores del mundo y de la historia”, aunque en los últimos siete años el portugués solo haya conquistado una Conference.
Desde que acabó el 3-0 al Levante y consiguió los primeros tres puntos de la Liga, Manolo González lleva imaginándose toda la semana el partido perfecto. A grandes rasgos lo desgranó en la sala de prensa, sin dar detalles de la alineación: tiene que tener garra y presión, criterio y mordiente y, sobre todo, altas dosis de coraje y atrevimiento. Son trazos identitarios que van más allá del resultado, que puede obedecer a una individualidad. “Quiero competir al máximo el partido. Quiero ver un equipo duro, que mantenga el pulso al Madrid, que sea mentalmente fuerte si le dan un golpe, que sus momentos buenos no nos condicionen para el resto de partido”. detalló. Y puso el ejemplo del triunfo 1-0 de febrero del 2025. “Hace dos años lo que hicimos bien es que nos mantuvimos vivos hasta el final”. Aquel día se marcó en el 85.
El entrenador del Espanyol no quiere defender y habló de atacar con personalidad, de pasar bien el balón y hacer daño. “Corriendo al contraataque es uno de los mejores equipos de la Liga. Por eso digo que es muy importante atacar bien”. Pero lo que siempre será innegociable es el esfuerzo. “Tenemos que buscar que los jugadores sean capaces de que aguantar el ritmo y que presionen. Si tienes que jugar 70 minutos, que sean 70 a tope”, recetó. Fue su forma de pedir 11 o 16, con los cambios, Manolos. Ese es su partido ideal.
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