La Fiscalía de Monza ha solicitado una condena de tres años y seis meses de prisión para Giovanna Rigato, acusada de intento de extorsión a Silvio Berlusconi, mientras que su defensa ha reclamado la absolución. El proceso gira en torno a la supuesta petición de un millón de euros que Rigato habría realizado al ex primer ministro italiano.
Rigato amenazó presuntamente a ‘Il Cavaliere’ con realizar ante los magistrados declaraciones que podían perjudicar gravemente su imagen si no recibía un millón de euros
La Fiscalía de Monza ha solicitado una condena de tres años y seis meses de prisión para Giovanna Rigato, acusada de intento de extorsión a Silvio Berlusconi, mientras que su defensa ha reclamado la absolución. El proceso gira en torno a la supuesta petición de un millón de euros que Rigato habría realizado al ex primer ministro italiano.
Según informó ANSA, la acusación sostiene que Rigato amenazó a Berlusconi con realizar ante los magistrados declaraciones que podían perjudicar gravemente su imagen si no recibía la cantidad reclamada. El fiscal Alessio Rinaldi pidió por este motivo una sentencia condenatoria. Los cinco hijos de Berlusconi —Marina, Pier Silvio, Barbara, Eleonora y Luigi— están personados como acusación civil y han dado continuidad a la acción legal iniciada por su padre.
El Tribunal de Monza volverá a celebrar una vista el próximo 18 de noviembre, prevista para las réplicas de las partes
ANSA señala que el procesamiento de Rigato se produjo en 2021. Durante el juicio fueron citadas como testigos Karima El Mahroug, conocida como Ruby, y Barbara Guerra, aunque ambas se acogieron en abril a su derecho a no declarar. Rigato, por su parte, negó haber amenazado a Berlusconi y aseguró que reclamó una compensación porque consideraba que su vinculación con los procedimientos judiciales relacionados con las reuniones de Arcore había perjudicado su carrera profesional.

La defensa, ejercida por Stefano Gerunda y Corrado Viazzo, ha pedido la absolución al considerar que los hechos no constituyen delito. De manera subsidiaria, ha solicitado que sean recalificados como ejercicio arbitrario de un supuesto derecho, una figura que, según sus argumentos, habría prescrito. Los abogados rechazan que existiera una intención extorsiva y sostienen que Rigato entendía que había sufrido daños personales y profesionales por la repercusión mediática del caso.
Rigato también ha sostenido que fue asociada injustamente con las denominadas olgettine y que las denuncias por difamación que presentó fueron posteriormente archivadas. Según la versión de la defensa recogida por ANSA, la pérdida de oportunidades profesionales y la percepción de no haber recibido el apoyo que esperaba de Berlusconi llevaron a Rigato a reclamar una compensación económica. El Tribunal de Monza volverá a celebrar una vista el próximo 18 de noviembre, prevista para las réplicas de las partes.
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