El ex presidente se ha desmarcado de cualquier actividad ilegal en su declaración judicial Leer El ex presidente se ha desmarcado de cualquier actividad ilegal en su declaración judicial Leer España // elmundo
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El ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha negado en su interrogatorio en la Audiencia Nacional haber ejercido influencia alguna en favor de la aerolínea Plus Utra ni ante ningún miembro de la Sepi ni ante cualquier funcionario público, según informan fuentes jurídicas a EL MUNDO. No ha querido responder a preguntas sobre las joyas halladas en la caja fuerte de su despacho. Ha explicado que en una semana o algo más podrá ofrecer aclaraciones.
El ex líder del PSOE ha respondido al interrogatorio formulado por el magistrado José Luis Calama, instructor de esta causa de corrupción, y a las preguntas de su abogado, el catedrático Víctor Moreno Catena. Se ha negado a responder a las preguntas de la Fiscalía Anticorrupción, que solicitó medidas cautelares para el ex presidente que el juez denegó.
La declaración se ha desarrollado en la sexta planta del edificio principal de la Audiencia Nacional y ha durado en torno a tres horas. Es la primera vez que un ex jefe del Ejecutivo ha tenido que comparecer en calidad de investigado ante un juez en nuestro país.
El instructor Calama ha preguntado a Zapatero por una comida en el restaurante Portonovo en la que, según la Udef, se acordó la creación de una sociedad pantalla en Dubái para canalizar el cobro de la comisión por el rescate de Plus Ultra. El investigado ha respondido que no recordaba esa comida y que consultaría su agenda. Ha añadido que nunca ha creado una sociedad off shore. Además, ha negado conocer en 2021 a los directivos de Plus Ultra si bien ha admitido que mantuvo una comida con el dueño de la compañía, Julio Martínez Sola, en el año 2024.
Por otro lado, en la investigación se detectó un correo suyo enviado a su «lacayo» -así lo llamaban otros investigados- y presunto testaferro Julio Martínez Martínez que incorporaba un archivo Excel con la lista de clientes de Análisis Relevante, otra empresa clave en el manejo de las comisiones. Zapatero ha afirmado que nunca ha elaborado un Excel y que tampoco emplea nunca el correo electrónico.
En cuanto al contrato clave de la investigación, el que pactaba recibir un 1% más IVA del rescate de 53 millones, que desveló EL MUNDO, Zapatero ha indicado que no tenía conocimiento del mismo. Respecto a los informes que elaboraba para Análisis Relevante, ha indicado que eran de carácter genérico, lo que ha llevado al juez a preguntarle cómo, siendo genéricos, lo colocaba luego a diversas empresas concretas. El ex presidente ha llegado a afirmar que esas labores de consultoría y asesoría en ocasiones no se realizaban por escrito sino de forma verbal.
El ex líder del PSOE ha defendido que el empresario conocido como Julito, como dueño de Análisis Relevante, le encargaba trabajos se asesoría que Zapatero realizaba junto con Sergio Sánchez y que sus hijas, a través de su empresa Whathefav, maquetaban.
Según fuentes conocedoras de la declaración, el juez se ha mostrado muy escéptico con estas explicaciones sobre los informes, recordando que en la Audiencia Nacional están muy habituados a este perfil de informes que luego no tienen ningún otro respaldo que los haga creíbles.
El instructor le ha preguntado sobre sus negocios en China, que Zapatero ha negado: solo ha estado en ese país para dar conferencias. Calama le ha exhibido un correo electrónico referido a una propuesta de negocio desde China. La respuesta ha sido que nunca contestó a ese mensaje.
El ex presidente Zapatero se encuentra imputado en la pieza principal del caso Plus Ultrapor los delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales y en la pieza separada incoada tras el hallazgo de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros de un delito contra la Hacienda Pública y otro de contrabando.
Calama lo considera el «vértice» de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad es «la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra».
De la instrucción judicial se desprende que los «directivos de Plus Ultra intentaron obtener la ayuda de 53 millones de euros concedida por la SEPI mediante mecanismos ajenos a los cauces legalmente establecidos» y para ello recurrieron a la presunta organización criminal liderada por José Luis Rodríguez Zapatero. Gracias al pago de una comisión al expresidente -según los investigadores canalizada a través de su testaferro Julio Martínez Martínez- la aerolínea logró «alcanzar los objetivos perseguidos» y obtener la ayuda pública millonaria por parte del Gobierno de Pedro Sánchez.
Zapatero ha llegado a la sede judicial 10 minutos antes de la hora marcada por el juez, las nueve de la mañana. Lo ha hecho en un coche oficial y entre grandes medidas de seguridad. La presidencia de la Audiencia Nacional había autorizado la solicitud del servicio de Seguridad de Presidencia del Gobierno de que pudiera acceder por la entrada reservada a jueces, fiscales y funcionarios. El ex presidente del Gobierno se ha girado brevemente para saludar al centenar largo de periodistas presentes y ha encarado la escalinata escuchando algún grito suelto de «sinvergüenza».
A las 9.10 horas, Zapatero comenzaban sus explicaciones ante el instructor Calama. Rozando las 13 horas, abandonaba la sede judicial tras una declaración que había resultado más breve de lo previsto.
