Nueve fichajes. Un entrenador nuevo, Aleksander Sekulic. Y un nuevo director deportivo, Xevi Pujol, aunque este aún no ha sido anunciado. El Barça se reinventa cada día, pero no lo hace con estrellas de relumbrón, ni procedentes de la NBA ni inmersas en competiciones de la Euroliga. Muchas de las incorporaciones son auténticos desconocidos para el gran público y en la mayoría de casos se trata de jugadores que han militado o que llegan de la G-League, la liga de desarrollo de la NBA, algo así como una competición de filiales.
El conjunto blaugrana se reinventa con varios jugadores de la G-League norteamericana
Nueve fichajes. Un entrenador nuevo, Aleksander Sekulic. Y un nuevo director deportivo, Xevi Pujol, aunque este aún no ha sido anunciado. El Barça se reinventa cada día, pero no lo hace con estrellas de relumbrón, ni procedentes de la NBA ni inmersas en competiciones de la Euroliga. Muchas de las incorporaciones son auténticos desconocidos para el gran público y en la mayoría de casos se trata de jugadores que han militado o que llegan de la G-League, la liga de desarrollo de la NBA, algo así como una competición de filiales.
La enorme competencia de la mejor liga del mundo, el advenimiento de la liga universitaria como cazadora de talento con sueldos elevados y equipos europeos con proyectos más consolidados y más músculo económico han convertido el mercado en un laberinto para el Barça, que se la juega con apuestas que son un melón por abrir. Si sale bien habrá que darle una medalla tanto a Pujol como a Sekulic. Si el baloncesto barcelonista continúa por los mismos derroteros lamentables de las últimas tres temporadas pues tocará otro aldabonazo al proyecto.
El grueso de fichajes del equipo barcelonista son desconocidos para el gran público
Sekulic quiere imprimir un nuevo sello al equipo, otra identidad, un baloncesto más rápido, al estilo de lo que se lleva ahora con cuantas más posesiones, mejor. Pero habrá que ver si los jugadores de los que dispone tienen las piernas, la muñeca y la cabeza suficientes para que funcione.Tosan Evbuomwan, el último en ser anunciado, jugó en el equipo de la G-League Motor City Cruise (vinculado a los Pistons) pero también en los Ontario Clippers, en los Long Island Nets, en los Wetchester Knicks o en los Maine Celtics. En total, 99 partidos en la G-League y 50, en cuatro franquicias distintas, en la NBA. Mientras Tyrese Martin, una de las grandes esperanzas del equipo, militó en el College Park Skyhawks, aunque es cierto que tiene una buena trayectoria NBA y en la última campaña estuvo en Brooklyn y en Philadelphia. El otro fichaje más reconocible del equipo, Justin Robinson, procede de París pero antes jugó en los Delaware Blue Coats o en los Capital City Go-Go, de la liga de desarrollo.
Por su parte, Umoja Gibson estuvo dos años en los Austin Spurs y Stanley Umude pasó por los Motor City Cruise, los Wisconsin Herd y los Austin Spurs.
Un galimatías de equipos estadounidenses de fogueo. Nunca antes había pasado una circunstancia similar en el baloncesto barcelonista. Por eso el desempeño para esta temporada es una incógnita total. Sekulic, mientras, traza sus líneas maestras en una entrevista concedida al medio esloveno Sport Klub . “El rejuvenecimiento es el primer paso lógico. En este proceso, el Barça necesita un soplo de aire fresco, también a la hora de reforzar la identidad y la cultura del club. El Barcelona no debe ser reconocible solo por su nombre, su tradición y sus fichajes caros, sino por su juego”.
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