Científico de datos que dejó su trabajo el año pasado. Una preparación de 2.006 kilómetros en diez semanas. Un porte de corredor de milla de la época dorada del atletismo británico, un estilo de correr que recuerda por ejemplo a Steve Cram. Pero no es inglés. Es sueco. Tiene 31 años. Se llama Andreas Almgren y se impuso este domingo en el maratón de Nueva York en su debut en la distancia. De manera poco habitual la meca de los maratonianos tuvo sabor europeo pues Almgren ganó con un tiempo de 2h6m01s y en segundo lugar llegó el italiano Yeman Crippa, que alcanzó la meta de Central Park solo trece segundos más tarde. El tercer puesto del podio correspondió al lesotense Kamohelo Mofolo (2h6m26s), que se impuso en el último metro al keniano Benson Kipruto, el campeón destronado del año anterior.
Dominio europeo en la Gran Manzana, con el italiano Cryppa, segundo en Central Park
Científico de datos que dejó su trabajo el año pasado. Una preparación de 2.006 kilómetros en diez semanas. Un porte de corredor de milla de la época dorada del atletismo británico, un estilo de correr que recuerda por ejemplo a Steve Cram. Pero no es inglés. Es sueco. Tiene 31 años. Se llama Andreas Almgren y se impuso este domingo en el maratón de Nueva York en su debut en la distancia. De manera poco habitual la meca de los maratonianos tuvo sabor europeo pues Almgren ganó con un tiempo de 2h6m01s y en segundo lugar llegó el italiano Yeman Crippa, que alcanzó la meta de Central Park solo trece segundos más tarde. El tercer puesto del podio correspondió al lesotense Kamohelo Mofolo (2h6m26s), que se impuso en el último metro al keniano Benson Kipruto, el campeón destronado del año anterior.
En categoría femenina se impuso la keniana Chepkirui, que ya había ganado en 2024
Existía mucha expectación en el mundillo atlético por comprobar las prestaciones del sueco Almgren. Triunfador rotundo en el Europeo de este verano en Birmingham, en la distancia de los 10.000 metros, donde se exhibió de principio a fin, y campeón del mundo hace unas semanas en el Mundial de Medio Maratón, el nórdico era uno de los reclamos de la prueba neoyorquina. Cada vez es más frecuente, tanto en hombres como en mujeres, que atletas que provienen de la pista o de distancias inferiores brillen en su estreno maratoniano, pero siempre es un melón por abrir.
Almgren no titubeó en ningún momento. Fiel a su mentalidad científica no entró al trapo de ningún movimiento prematuro. Habría sido suicida. Se mantuvo en el paquete de favoritos siempre y fue dejando madurar la carrera. Hasta que en los últimos kilómetros, en el sube y baja infernal de Nueva York, ya se vio solo con la compañía de Crippa y Kipruto, ambos con más experiencia en esta lides. Pero las largas y elegantes piernas de Almgrem aguantaron el desafío. No hubo muro ni pájara para él. Además sabía que en un final ajustado su mayor velocidad terminal, por provenir del 10.000 en pista, le podría dar ventaja. No le hizo falta. Porque en la última milla se despegó de Crippa tras descolgarse primero Kipruto.
Tuvo tiempo Almgren, con una galopada celestial, de levantar los brazos, de disfrutar de los últimos metros y de saborear un triunfo que pasa a engrosar un palmarés que empieza a estar repleto. Es el año de Almgren. Vaya que sí lo es.

Si la prueba masculina resultó magnífica no le fue a la zaga la femenina. No esperen tiempos de otra galaxia en Nueva York. La carrera que pasa por los cinco distritos de la ciudad, con sus durísimos puentes, no ofrece posibilidad para pulverizar récords mundiales, pero representa un reto enorme. Por lo tanto, el crono femenino tampoco pasará a la historia, pero el desenlace fue emocionantísimo. Con la keniana Hellen Obiri, campeona en Nueva York en 2025, y su compatriota Sheila Chepkirui, vencedora en 2024, por delante y la estadounidense Jessica McClain solo unos metros por detrás.
Obiri intentó un último asalto pero Chepkirui, que iba tirando, no se dejó comer el terreno y protagonizó un cambio definitivo que dejó a Obiri desfondada. Hasta el punto de que venció Chepkirui (2h24m36s) pero no por delante de su paisana, sino que la segunda fue McClain (2h24m42s) y tercera Obiri (2h24m43s). El día acompañó con buen tiempo y Nueva York siguió demostrando por qué cualquier maratoniano suspira por correr allí. Lo hicieron 60.000 y Almgren y Chepkirui se coronaron.
Deportes
