El presidente galo reconoce que «todo apunta» a que el grupo proiraní Hizbulá fuera el responsable, pero ellos lo niegan Leer El presidente galo reconoce que «todo apunta» a que el grupo proiraní Hizbulá fuera el responsable, pero ellos lo niegan Leer
Emmanuel Macron ha reclamado este sábado al presidente libanés Joseph Aoun y al primer ministro Nawaf Salam que garanticen «la seguridad de los cascos azules» tras la muerte del sargento Florian Montorio (miembro del 17 regimiento de Ingenieros Paracaidistas de Montauban) en un ataque al sur del Líbano en el que resultaron también heridos tres soldados franceses.
La UNIFIL (Fuerza Interina de la ONU en Líbano) atribuyó el ataque a «actores no estatales», y el propio Macron reconoció que «todo apunta» a que el grupo proiraní Hezbolá fuera el responsable. Hezbolá ha negado sin embargo cualquier vínculo con el incidente y pidió cautela a la espera de una investigación encomendada al ejército libanés.
«He pedido a las autoridades libanesas que esclarezcan completamente el ataque, que identifiquen y procesen sin demora a los responsables», declaró Macron, tras una conversación telefónica con el presidente y el primer ministro, a quienes reiteró el apoyo de Francia para una solución negociada a la conflicto iniciado por Israel contra Hezbolá en el sur del Líbano.
«La Nación rinde homenaje y expresa su apoyo a las familias de nuestros soldados y a todo nuestro personal militar comprometido con la paz en El Líbano», agregó el presidente francés.
El presidente libanés Joseph Aoun condenó por su parte enérgicamente el ataque contra el contingente francés de la UNIFIL y recordó que su despliegue en territorio libanés es «en pro de la paz y de la estabilidad». «Nuestro país no tolerará ninguna indulgencia en la persecución de los responsables», agregó Aoun.
La franja del territorio donde opera la UNIFIL al sur del Líbano se ha convertido en el escenario de duros enfrentamientos entre el ejército israelí y las milicias de Hezbolá. Su cuartel general está en la localidad costera de Naquoura, cerca de la costa, en una zona que pretende controlar miltarmente Israel.
Otro soldado francés, el suboficial Arnault Fion, del 7º Batallón de Cazadores Alpinos de Varces, murió el pasado 13 de marzo en el contexto del conflicto de Oriente Medio, durante un ataque de un grupo proiraní en una base militar de la región de Erbil, en el Kurdistán iraquí.
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