Carlos III ha protagonizado algunas de las imágenes más llamativas de su visita oficial a Bahamas, donde ha alternado los compromisos institucionales con escenas más distendidas. Desde sus intentos de seguir el ritmo de un desfile tradicional hasta las carcajadas que le ha provocado verse retratado como un campeón de boxeo, el monarca ha dejado varias instantáneas curiosas durante la segunda etapa de su gira por el Caribe, que culminará con la reunión de jefes de Gobierno de la Commonwealth.
El monarca ha protagonizado algunos de los momentos más distendidos de su primera visita como rey a la zona
Carlos III ha protagonizado algunas de las imágenes más llamativas de su visita oficial a Bahamas, donde ha alternado los compromisos institucionales con escenas más distendidas. Desde sus intentos de seguir el ritmo de un desfile tradicional hasta las carcajadas que le ha provocado verse retratado como un campeón de boxeo, el monarca ha dejado varias instantáneas curiosas durante la segunda etapa de su gira por el Caribe, que culminará con la reunión de jefes de Gobierno de la Commonwealth.
Uno de los momentos más celebrados ha llegado durante su asistencia al Junkanoo, una fiesta popular a la que ha acudido invitado por el primer ministro bahameño, Philip Davis. Vestido con un traje claro y gafas de sol, Carlos III no se ha limitado a contemplar el desfile desde un segundo plano. Animado por los participantes, ha cogido uno de los instrumentos tradicionales, similar a unas campanillas, y se ha sumado a la celebración, tratando de seguir el ritmo de la música y los pasos de baile. Algunos de los ciudadanos que se han acercado a verle le han animado con gritos de “¡Su majestad viviendo su mejor vida!”.

Otra de las imágenes más simpáticas de la visita ha llegado en una academia de boxeo de Nassau. Mientras observaba a los jóvenes entrenar, el rey ha conocido a Sanai Miller, de 12 años, y a su entrenador, Jermaine Gibson, que le han recibido con unas camisetas en las que aparecía representado como un auténtico campeón de boxeo. Carlos III no ha podido contener la risa al contemplar su imagen convertido en boxeador.
Más allá de estas escenas, la visita ha estado marcada por el debate sobre el pasado colonial británico y las reclamaciones de reparaciones por la esclavitud. Durante un acto con jóvenes en Clifford Park, en Nassau, Carlos III ha reconocido el “gran sufrimiento del pasado” y ha señalado que la cultura del país había nacido de la oscuridad, por lo que consideraba justo reconocer las injusticias históricas. Una docena de manifestantes se ha concentrado en las inmediaciones para reclamar compensaciones económicas y la devolución de objetos que, según denunciaban, habían sido sustraídos.

El monarca también ha aprovechado su intervención para dirigirse a las nuevas generaciones y abordar los desafíos medioambientales de la región. Tras recordar su compromiso de cinco décadas con la lucha contra el cambio climático, ha advertido de la vulnerabilidad de las islas caribeñas de baja altitud y ha apelado a los jóvenes a asumir su responsabilidad en el cuidado del planeta. “Nuestro mundo clama por sanar”, ha afirmado durante su discurso.

La estancia en Bahamas forma parte de una gira de nueve días por el Caribe, la primera de Carlos III como monarca, que incluye también Guyana y Antigua y Barbuda. El recorrido concluirá con la reunión de jefes de Gobierno de la Commonwealth, en la que participarán representantes de 56 países y donde se abordarán desafíos compartidos.
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