Ernesto se niega a reconocer la realidad. Su mujer lo ha dejado y él insiste en mantener la barbilla para seguir agarrándose a una quimera. Gorka Otxoa (San Sebastián, 1979) estrena Ni contigo ni sin mí, una comedia dirigida por María Ruiz, con Manuela Vellés, Cristina Maisonnave e Iván Sánchez como compañeros de reparto. “La primera fase del duelo es la negación y este hombre está bien metido en ella. Aun cuando le llegan los papeles del divorcio dice que Laura le sigue queriendo, que se va a dar cuenta y que esto es una minicrisis”.
En la comedia ‘Ni contigo ni sin mí’ tratará de recuperar a la mujer que acaba de entregarle los papeles del divorcio y que interpreta Cristina Maisonnave, su novia en la vida real
Ernesto se niega a reconocer la realidad. Su mujer lo ha dejado y él insiste en mantener la barbilla para seguir agarrándose a una quimera. Gorka Otxoa (San Sebastián, 1979) estrena Ni contigo ni sin mí, una comedia dirigida por María Ruiz, con Manuela Vellés, Cristina Maisonnave e Iván Sánchez como compañeros de reparto. “La primera fase del duelo es la negación y este hombre está bien metido en ella. Aun cuando le llegan los papeles del divorcio dice que Laura le sigue queriendo, que se va a dar cuenta y que esto es una minicrisis”.
Ernesto (Gorka Otxoa) tiene al lado a Rober (Adrián Lastra), cuya piedra filosofal de la amistad gira en torno a “con dos cojones”

Afortunadamente, tiene al lado a Rober (Adrián Lastra), cuya piedra filosofal de la amistad gira en torno a “con dos cojones” y que idea un plan infalible para sacarlo del marasmo. “Rober sufre muchísimo viendo sufrir a Ernesto y lo único que quiere es verlo feliz. Aunque no tienen nada que ver el uno con el otro, les une una amistad de toda la vida. Y mola que se quieran tanto siendo tan diferentes. Es una relación preciosa”. Y es que Gorka mantiene su cuadrilla de Donosti, los de toda la vida: “Desde la Ikastola, con los que viajo y voy a ver a la Real Sociedad y compartimos recetas. Como vasco que soy, la cuadrilla y la amistad es crucial”.
Tengo amigos desde la Ikastola, con los que voy a ver a la Real Sociedad y compartimos recetas. Como vasco que soy, la cuadrilla y la amistad es crucial

En Ni contigo ni sin mí, Ernesto (Gorka) persigue a su ex negándose a tirar la toalla. “De más de jovencito, pues igual si estiré cosas convencido de que acabaría, pero la vida, las experiencias y cagarla varias veces te hacen aprender. Yo pasaría de pantalla y de fase antes que mi personaje; en ese sentido soy más pragmático que de quedarme enroscado en relaciones tóxicas o en situaciones que no llevarán a ningún lado”. La ex, Laura, está interpretada por Cristina Maisonnave, su pareja en la vida real. La pregunta cuánto hay de verdad en las discusiones que vemos en la película está servida.
De más de jovencito, pues igual si estiré cosas convencido de que acabaría, pero la vida, las experiencias y cagarla varias veces te hacen aprender

“(Risas) Aunque estos personajes no tienen que ver con nosotros, nos ha ayudado para interpretar esos momentos en que repasan lo que fue su relación y se nota que sigue habiendo amor”. Con Manuela Vellés tratará de dar celos a su ex. Con ella protagoniza una escena muy sexy en el balcón de casa, sobre un acantilado: “(Risas) Esa secuencia está guay. Como vasco que soy, bailando muy sexy no me siento; las caderas no se mueven mucho en mi ‘vasquitud’. Pero la secuencia está cachondísima”.

Como vasco que soy, bailando muy sexy no me siento; las caderas no se mueven mucho en mi ‘vasquitud’
Las consultas psicológicas de Donosti perdieron un talento pero el mundo de la interpretación ganó a un todoterreno. Durante un tiempo fue dos personas a la vez: “Con 18 años estuve dudando si estudiar Arte Dramático, si venirme a Madrid o a Barcelona y al final decidió que no era el momento y que quería estudiar Psicología. Por las tardes estuve yendo a la escuela de teatro en Donosti, son tres años. Y me llamaron para Goenkale (ETB). Me fui sacando la carrera mientras trabajaba en una serie que supuso una escuela brutal, la mili de la interpretación (risas)”. La fama le llegó con el famoso programa de sketches Vaya semanita y de ahí, a la tele nacional. “La carrera me aporta mucho pues en la profesión de actor hay bastante de psicología. De hecho, hice talleres de interpretación y de psicología y muchos ejercicios eran calcados”.
La carrera me aporta mucho (…). De hecho, hice talleres de interpretación y de psicología y muchos ejercicios eran calcados

El papel que le ha dado mayor eco es el de Santi, en Machos Alfa. Confiesa que le encaja bastante bien: “Yo tenía un poco de Santi ya, venía ‘santizado’ pero he profundizado más, por ejemplo, en micromachismos de los que no era consciente. Todo el equipo hemos aprendido mucho también sobre las nuevas maneras de vivir la sexualidad y las relaciones que ni conocíamos o mundos chungos como el incel. Ya venía un poco deconstruido de casa; con mis incoherencias, mis dudas y mis miedos, pero por lo menos intentando poner conciencia, que creo es el primer paso, el más importante”.
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