Aunque por el momento no se aprecian cambios en las reservas turísticas hacia Canarias, el sector identifica la principal afección en «el plano reputacional y de imagen exterior» Leer Aunque por el momento no se aprecian cambios en las reservas turísticas hacia Canarias, el sector identifica la principal afección en «el plano reputacional y de imagen exterior» Leer
Audio generado con IA
La inquietud generada por la crisis sanitaria a bordo del MV Hondius, que navega actualmente hacia las Islas Canarias tras registrarse un brote de hantavirus con tres muertos, ha encendido las alarmas en el sector turístico, especialmente en el de los cruceros. Ante la mirada pública, la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) marcó distancias con el incidente y aseguró que sus compañías asociadas aplican «políticas exhaustivas» en materia de sanidad, de seguridad y de atención médica, según lo recalcó en declaraciones que recoge Europa Press.
La patronal de cruceros precisó que la naviera propietaria del barco afectado Oceanwide Expeditions «no forma parte de la CLIA». Aprovechó el contexto para subrayar que las medidas aplicadas por sus navieras han sido diseñadas con el objetivo, entre otros, de «detectar, prevenir y mitigar enfermedades» y funcionan como una red de protección ante alertas sanitarias como la actual.
Con este mensaje, CLIA ha querido llamar a la calma a los usuarios que empiezan a dudar de la seguridad de los cruceros, un sector en el que Europa concentra alrededor de un tercio del impacto económico global. Precisamente, los principales líderes mundiales del sector se embarcarón este viernes en un Crucero de Liderazgo por el Canal de Suez, en Egipto, en el marco del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés). Se espera que en los próximos tres días, se planteen respuestas a los momentos críticos que vive el sector -que además del hantavirus tiene en sus agendas la inestabilidad en Oriente Medio causada por la crisis de Ormuz.
En cualquier caso, el sector turístico tiene la mirada puesta en las posibles consecuencias que puede traer el brote de hantavirus, que ya presenta su primer caso en España. En principio, la ministra de Sanidad, Mónica García, explicó que se transmite principalmente a través de roedores, especialmente por la inhalación de partículas presentes en lugares que están contaminados, por lo que el turismo marítimo no tendría que ver. Sin embargo, advirtió que aunque la transmisión entre personas «no es habitual» tampoco es descartable, sobre todo «en situaciones siempre de contacto estrecho y directo con las personas que están sintomáticas».
Frente a esto, fuentes de Ashotel, la patronal turística de la provincia tinerfeña, señala que, en este momento, no hay una incidencia real sobre las reservas del destino turístico canario -, lo que coincide con lo aclarado por la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) y las patronales de agencias de viajes-, pero «la principal afección se sitúa más en el plano reputacional y de imagen exterior, debido a la repercusión internacional y a las informaciones contradictorias difundidas». Por esto, continúa analizando muy de cerca toda la información disponible y mantiene contacto permanente con los agentes turísticos y distintos actores del sector.
Con esto, también hace un llamado a la calma y a evitar alarmismos innecesarios: «Canarias es un destino seguro, preparado y con experiencia en la gestión de situaciones sanitarias complejas, y estamos convencidos de que se activarán y aplicarán los protocolos de seguridad y salud pública correspondientes». La patronal hotelera considera que el hecho de que otros destinos no hayan podido o no hayan querido asumir técnicamente la situación «demuestra también la capacidad de respuesta, solvencia y preparación de Canarias como destino turístico internacional de primer nivel». De hecho, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, negó que la llegada del barco pueda perjudicar al turismo en el archipiélago canario. «Para nada», respondió en declaraciones a los medios este jueves.
Así como en cualquier sector, la incertidumbre y la percepción del riesgo de los viajeros puede variar la cotización en bolsa de los principales operadores de cruceros. En este primer escenario, Royal Caribbean Cruises Ltd -presente en la Bolsa de Nueva York, cayó un 2,15% alrededor de los 274,83 euros en la tarde de este viernes. Sin embargo, hace apenas dos días, las acciones subieron con fuerza cerca del 6,8%, impulsada por los resultados trimestrales y la bajada del petróleo. Mientras tanto, Carnival Corp también registraba una caída del 2% hasta alrededor de los 26, 45 dólares y Norwegian Cruise Line cayó un 1,54% hasta los 16,94 dólares.
Actualidad Económica // elmundo
