Va a ser muy difícil que otra ciclista gane una etapa al sprint en la presente edición del Tour de Francia femenino mientras esté presente Lorena Wiebes. La maillot amarillo, que ya se impuso en la jornada inicial, volvió a demostrar que es la más veloz en la llegada masiva frente al lago Lemán. Elisa Balsamo (Lidl-Trek) y Marianne Vos (Visma) intentaron dar la sorpresa, pero cuando la neerlandesa arrancó se acabó la emoción por el triunfo. Brutal su aceleración.
La maillot amarillo gana la segunda etapa del Tour de Francia con otro sprint brutal
Va a ser muy difícil que otra ciclista gane una etapa al sprint en la presente edición del Tour de Francia femenino mientras esté presente Lorena Wiebes. La maillot amarillo, que ya se impuso en la jornada inicial, volvió a demostrar que es la más veloz en la llegada masiva frente al lago Lemán. Elisa Balsamo (Lidl-Trek) y Marianne Vos (Visma) intentaron dar la sorpresa, pero cuando la neerlandesa arrancó se acabó la emoción por el triunfo. Brutal su aceleración.
“Otro día especial. El equipo se ha empleado a fondo para cazar la fuga. Todos los sprints son emocionantes porque un error te penaliza”, dijo la del SD Worx, que llegó a la carrera tras ganar todos los tramos del Tour de Polonia y ya suma siete triunfos parciales en la Grande Boucle.
El SD Worx cazó a Markus a pocos metros de meta y la neerlandesa arrolló después al sprint
La jornada, de 147,9 km entre Aigle y Ginebra, comenzó frente a la sede de la UCI y siguió con una concatenación de pequeños puertos, tres de tercera y dos de cuarta categoría. A los 57 km se consolidó una fuga con cinco corredoras. Ema Comte, Anouska Koster, Eline Jansen y Yuliia Biriukova gozaron de más de 2 minutos de ventaja, pero era un tiempo ficticio porque el pelotón siempre controló la etapa. Alcanzada la cima de Bougy-Villars, la más dura del día con casi un kilómetro al 10,4%, la renta era ya de un minuto y tras el definitivo puerto de Mont-sur-Rolle, con Movistar, Visma y SD Worx apretando atrás, la esperanza de las escapadas acabó, neutralizadas a falta de 40km.
Fue entonces cuando Riejanne Markus intentó la aventura en solitario. La neerlandesa, ya con el horizonte llano, apretó los dientes y arañó más de un minuto de ventaja. Bredewold y Van der breggen, también de Países Bajos ambas, se pusieron al frente del SD Worx en la cabeza del gran grupo para reducir paulatinamente la desventaja y finalmente el ritmo de Lotte Kopecky, junto con la ayuda del Liv y el Canyon, enterró la exhibición de Markus a 450 m del final.
El esfuerzo de la del Lidl-Trek dejó al SD Worx sin efectivos para lanzar el sprint, todas trabajando para cazar a la fugada. A Wiebes no le importó. La neerlandesa arrancó por la derecha y cruzó la meta en solitario mientras sus rivales, a varios metros, observaban su superioridad con frustración. Este lunes, en una etapa más montañosa, en principio dejará el protagonismo a otras.
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