Antes de negársele a Marius Borg el arresto domiciliario con tobillera electrónica en el palacio de Skaugum, los príncipes herederos Haakon Magnus y Mette-Marit de Noruega le visitaron en la cárcel horas antes de conocerse que se dictará sentencia la mañana del 15 de junio en el juicio contra el hijo de la princesa, acusado de violación y violencia contra varias mujeres. Hasta entonces, el joven de 29 años permanecerá en prisión, pues el juez señaló en su negativa que Marius ya había sido arrestado hasta en cuatro ocasiones mientras duraba el proceso antes de ser puesto en prisión preventiva, y que algunos de los delitos de los que se le acusa presuntamente fueron cometidos en Skaugum.
El próximo 15 de junio se dictará sentencia en el juicio contra el hijo de la princesa heredera
Antes de negársele a Marius Borg el arresto domiciliario con tobillera electrónica en el palacio de Skaugum, los príncipes herederos Haakon Magnus y Mette-Marit de Noruega le visitaron en la cárcel horas antes de conocerse que se dictará sentencia la mañana del 15 de junio en el juicio contra el hijo de la princesa, acusado de violación y violencia contra varias mujeres. Hasta entonces, el joven de 29 años permanecerá en prisión, pues el juez señaló en su negativa que Marius ya había sido arrestado hasta en cuatro ocasiones mientras duraba el proceso antes de ser puesto en prisión preventiva, y que algunos de los delitos de los que se le acusa presuntamente fueron cometidos en Skaugum.
Mientras el oportuno empeoramiento de la enfermedad pulmonar crónica de Mette-Marit se hace cada vez más visible —la princesa ha aparecido en varias salidas con respirador desde marzo de este año—, fue uno de los pretextos para que Borg pidiera el arresto domiciliario: “Tengo un familiar con una enfermedad que le impide venir a prisión. Esto se debe a la calidad del aire, al moho y al hecho de que la prisión es un edificio antiguo”. Pero el lunes Mette-Marit, con respirador, y su marido visitaron al reo, a quien la fiscalía solicitó una pena de siete años y siete meses de prisión. La defensa, por su parte, solicitó una pena de un año y medio por los delitos que admitió, como agresión, tráfico de drogas y amenazas.
Esta visita de los príncipes herederos a Marius Borg adquiere una nueva dimensión pues aunque por el momento él sigue en prisión preventiva, las consideraciones del juez sobre el cumplimiento de la pena cuando se conozca podrían ser en el mismo sentido. No es la primera vez que los príncipes se desplazan para verle en la cárcel, pero tras conocerse que las autoridades rechazan conceder a Borg el arresto domiciliario, todo apunta a que podría permanecer por un largo tiempo encarcelado, y de esta forma las visitas de los príncipes herederos al penal serán una constante.
Durante el juicio, que tuvo lugar del 3 de febrero al 10 de marzo en Oslo, Marius Borg Høiby se enfrentó a 40 cargos. Pero los sórdidos testimonios de las víctimas y los agentes de policía que declararon en las sesiones no reprimieron las ganas del reo de volver a casa. Una de las razones por las que Borg desea permanecer detenido en su domicilio es para estar más cerca de sus amigos y familiares.

“Estoy en régimen de aislamiento, con muy poco contacto humano. Recibo dos o tres visitas semanales, pero aparte de las de los guardias, la interacción humana es mínima. Las visitas duran solo una hora. Es muy difícil no ver a nadie durante tanto tiempo”, declaró Borg desde la prisión de Oslo, que alberga a 244 reclusos, donde se encuentra en régimen de aislamiento como suele ser habitual para los presos acusados de violación.
A Mette-Marit se le caen patronatos por sus contactos con Epstein mientras el rey Harald aguanta en el trono
Por si el escándalo de Borg y la enfermedad de la princesa fueran problemas poco serios, hay que añadirle los contactos que Mette-Marit mantuvo con Epstein durante varios años y cuyos detalles se han publicado recientemente en los conocidos como documentos de Epstein, publicados por el Departamento de Justicia estadounidense.
En una entrevista con la televisión pública NRK Mette-Marit aseguró que fue manipulada y engañada por Epstein, con quien mantuvo una relación de amistad, y dijo que no sabía nada de sus ataques sexuales. “Me siento tan manipulada. Y cuando te manipulan, una no se da cuenta al principio. Te va llegando información en momentos distintos”, justificó. Por su parte, el rey Harald V, con 89 años y varios achaques de salud que en ocasiones le han cogido de vacaciones —como el último durante unos días de descanso en Tenerife— no encuentra el momento para abdicar.
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