Kim Kardashian tuvo que adelgazar siete kilos en tiempo récord para poder entrar en el mítico vestido de Marilyn Monroe con el que desfiló por la escalinata de la MET Gala en 2022. In America: An Anthology of Fashion fue el concepto sobre el que giró esa edición y por el que la estrella internacional quiso rendir un homenaje a la actriz. Sin embargo, a la iconicidad del momento se unió rápidamente la polémica, al conocerse los supuestos daños que sufrió la pieza debido a la presión que ejercía en algunos puntos de su cuerpo.
La estrella estadounidense causó una gran controversia al utilizar la icónica pieza que utilizó la musa de Hollywood durante el cumpleaños del presidente John F. Kennedy
Kim Kardashian tuvo que adelgazar siete kilos en tiempo récord para poder entrar en el mítico vestido de Marilyn Monroe con el que desfiló por la escalinata de la MET Gala en 2022. In America: An Anthology of Fashion fue el concepto sobre el que giró esa edición y por el que la estrella internacional quiso rendir un homenaje a la actriz. Sin embargo, a la iconicidad del momento se unió rápidamente la polémica, al conocerse los supuestos daños que sufrió la pieza debido a la presión que ejercía en algunos puntos de su cuerpo.
Además, para poder lucir esta prenda, tuvo que obtener un permiso especial de Ripley’s Believe It or Not!, la franquicia que custodia y exhibe este tipo de tesoros históricos. Se trata de la icónica pieza que utilizó la musa de Hollywood durante el cumpleaños del presidente John F. Kennedy, momento en el que interpretó su icónico Happy Birthday, Mr. President. Ahora, tres años después, Kim ha confesado que existe un detalle de su estilismo del que se arrepiente profundamente.

La estrella de telerrealidad decidió grabar los momentos previos a su última MET Gala y fue en ese contexto donde echó la vista atrás para hablar de esa comentada aparición. Y es que, pese a que está muy feliz de haber podido llevar a cabo aquel hito estilístico, siente que ni el maquillaje ni el peinado estuvieron a la altura para potenciar la importancia que la pieza requería. “Me dice: ‘¿Te acuerdas del delineador?’ Y yo le digo: ‘¡Oye, ¿te acuerdas del pelo?’”, ha expresado en este clip.
En los últimos tiempos, el cabello de Kim Kardashian ha ido cambiando de color, pasando del moreno al rubio, y viceversa, en varias ocasiones. Para mimetizarse con la esencia de Marilyn Monroe, optó por un rubio platino y un recogido muy pulido terminado en un moño que remarcaba sus facciones. Y es que su equipo decidió que no llevara la icónica melena ondulada de la estrella de cine para no parecer una “estatua de cera”, sino que buscaba ofrecer una reinterpretación moderna del mito.

“Todo giraba en torno al pelo. Todo giraba en torno al pelo, te lo discutiré hasta el día de mi muerte”, se escucha decir a la creadora de contenido. “Pienso en ello una vez a la semana. Es que teníamos demasiadas cosas entre manos”, continuó. Con esto, la empresaria tiene claro que todos la “cagaron” al elegir el peinado para esta ocasión especial. Sin embargo, ya no hay vuelta atrás aunque se arrepienta completamente de no haber utilizado el peinado de Monroe.
Pero este arrepentimiento va mucho más allá. En unas declaraciones anteriores aseguró que el color elegido tampoco fue la mejor opción. Pasados ya tres años, considera que hubiese sido una gran idea apostar por el cabello de la primera dama, Jackie Kennedy, para causar un impacto mucho mayor. Una elección que, sin duda, hubiese elevado la controversia a un nivel estratosférico y que habría generado un terremoto mediático por toda la carga histórica que existe entre ambas figuras.
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