Las nuevas licencias de espectro que se ha adjudicado la empresa de Elon Musk en Estados Unidos elevan el riesgo de que se convierta en un competidor de las ‘telecos’ Leer Las nuevas licencias de espectro que se ha adjudicado la empresa de Elon Musk en Estados Unidos elevan el riesgo de que se convierta en un competidor de las ‘telecos’ Leer
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La adjudicación de una nueva licencia de espectro a SpaceX en Estados Unidos ha provocado un terremoto en bolsa que arrastra a los operadores de telecomunicaciones de todo el mundo ante el temor de que la empresa dirigida por Elon Musk sea un competidor cada vez más formidable en la provisión de servicios de Internet.
La compañía espacial lleva años invirtiendo fuertemente en permitir que su tecnología no dé solo servicios de telecomunicaciones en los hogares, sino que también llegue al móvil. Ahora, con la compra de este espectro se encuentra más cerca de ello, ya que además completará con infraestructura terrestre su red para reforzar el servicio. «Esto allanará el camino para que Starlink Mobile se convierta en un importante operador de telefonía móvil en Estados Unidos», traslada la compañía.
La noticia ha sido bien recibida por los inversores que elevan en más de un 3% la cotización de los títulos de la empresa y la vuelven a situar por encima de la valoración que tuvo en su mastodóntica salida a bolsa.
No obstante, el impacto de mayor calado se está dando en los operadores de telecomunicaciones de todo el mundo, que están sufriendo unos últimos meses complicados en el mercado.
En el plano nacional, Telefónica cae un 3,37% hasta los 3,29 euros y se acerca peligrosamente a los mínimos anuales que marcó el pasado enero, a su vez, de los últimos cinco años.
Deutsche Telekom, el mayor operador europeo, sufre el mayor golpe en bolsa, ya que es accionista mayoritario de la estadounidense T-Mobile. La empresa se deja un 7,31%, mientras la propia T-Mobile terminó la jornada del pasado jueves en Estados Unidos con caídas del 5%.
Verizon y AT&T, los otros grandes operadores estadounidenses, apuntan a caer más de un 7% cuando abra el mercado norteamericano. En el europeo, el retroceso de Vodafone se acerca al 4% y el de Orange al del 3%.
El temor al impacto del negocio de servicios de conectividad por satélite no es nuevo para las telecomunicaciones europeas y ha provocado más de un sobresalto en bolsa en los últimos años.
Esta tecnología ha ido ganando peso impulsada por las constelaciones de nanosatélites lanzadas principalmente por Starlink, sin embargo sigue siendo minoritario, sobre todo en países como España.
Sin embargo, la ambición de Elon Musk y su equipo es ocupar un rol cada vez mayor en este ecosistema y siguen buscando paliar sus principales desventajas frente a los sistemas de conectividad tradicionales: la menor capacidad y la escasa penetración de su cobertura en interiores.
En España, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia publicó recientemente un estudio en el que cuantificaba que había unas 100.000 conexiones por satélite en el país, una cifra minúscula frente al tamaño del mercado nacional. Con todo, alertaba de la creciente concentración de poder en manos de unas pocas empresas, con SpaceX y su Starlink como la gran dominante del segmento, en el que otras compañías como Amazon buscan entrar para disputar el reinado.
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