Activa la «cuenta atrás» hacia La Moncloa y plantea un plan de regeneración institucional, más «gestión» y rebajas fiscales a familia y autónomos Leer Activa la «cuenta atrás» hacia La Moncloa y plantea un plan de regeneración institucional, más «gestión» y rebajas fiscales a familia y autónomos Leer España // elmundo
«El próximo curso será el del cambio, y nosotros estamos preparados. Preparados para acometer la reconstrucción nacional que necesita España desde el primer día de gobierno. Queremos llegar, y queremos que los españoles sepan qué pueden esperar de nosotros». Así formuló Alberto Núñez Feijóo su compromiso solemne para afrontar los meses clave del final de la legislatura. Justo antes de irse de vacaciones, el presidente del PP quiso hacer balance del ejercicio político y del trienio iniciado en las elecciones del 23 de julio de 2023. Y lo hizo, esta vez, repasando los escándalos de los últimos meses, pero también mirando hacia adelante.
En la sede de Génova, 13, acompañado de todo su Comité de Dirección, el presidente de los populares prometió que su partido «no les va a fallar» a los ciudadanos que esperan ese cambio profundo. Y que esa tarea de «reconstrucción» se sustentará en una «limpieza total» y se articulará con tres grandes «transformaciones»: regeneración institucional, planes de gestión -especialmente en vivienda, sanidad, infraestructuras, inmigración y seguridad- y las reformas económicas para adelgazar el gasto público y rebajar la factura fiscal de la clase media en pos de que «vuelva a merecer la pena trabajar».
La primera «gran transformación» sería la regeneración institucional, que «no consiste sólo en echar a quien ha corrompido las instituciones, sino en impedir que nadie más pueda volver a hacerlo«.
«Se conocerá toda la verdad, se exigirán todas las responsabilidades, se reparará todo lo que se pueda y, sobre todo, se levantarán todas las garantías para que España no vuelva a sufrir nunca un Gobierno como éste, que use las instituciones para proteger a los suyos, perseguir a quien investiga y degradar nuestro Estado de Derecho«, solemnizó Feijóo.
El líder de la oposición buscó que sus palabras tuvieran un eco de trascendencia, para que el electorado entienda que «la cuenta atrás» para el fin del mandato de Pedro Sánchez ya ha comenzado, y que en septiembre se acelerará con toda la intensidad. «Me presentaré a las elecciones para reconstruir la nación, no para administrar sus escombros». «No será un relevo, será una limpieza a fondo» desde «el primer día», enfatizó.
La regeneración institucional y política será el gran eje de los populares en una recta final de la legislatura marcada por los 16 escándalos de corrupción presunta que rodean al Ejecutivo y al PSOE. De hecho, en opinión de Feijóo, el que salga de las urnas será «el Gobierno con más tareas pendientes desde el del señor Suárez», en referencia al primer Ejecutivo de la Transición de la dictadura a la democracia.
«Todo es cloaca. La corrupción ha llegado a todas partes. La Fiscalía General del Estado, la Dirección General de la Guardia Civil, la SEPI, el Ministerio de Hacienda, el Ministerio del Interior, Correos, el CIS, los medios públicos… Lo han manchado todo. La corrupción ha llegado a todas partes. Para hacer negocios, para adjudicar contratos, para favorecer a las personas más afines, para intervenir empresas, para la financiación del PSOE, para proteger a los propios, para atacar o neutralizar a quienes investigaban o les cuestionaban», e incluso al «mismísimo corazón del Estado», detalló Feijóo, ante la atenta mirada de Miguel Tellado, Alma Ezcurra, Cuca Gamarra, Ester Muñoz, Borja Sémper, Juan Bravo, Alberto Nadal, Alicia García, Carmen Fúnez, Ildefonso Castro y Jaime de los Santos.
En ese apartado, una de las ideas centrales del balance de Feijóo fue que todos los casos giran en torno a Sánchez. «La zona cero de la corrupción está en La Moncloa y el señor X es el propio Sánchez y su ausencia total de estándares morales», aseguró. «Sánchez es el nexo político corruptor. Lo veremos todo«. Después, se detuvo en el caso de José Luis Rodríguez Zapatero, y concluyó que «sin el Gobierno de Sánchez, no habría podido delinquir».
A la hora de hacer balance, la pregunta clave, para el dirigente gallego, es: «¿Está España mejor que hace tres años?». «Y la respuesta es sencilla: no. Hace tres años que Sánchez decidió gobernar a cualquier precio y España lleva tres años pagándolo». Pero, a su juicio, «a España le espera lo mejor» tras los comicios generales. Es decir, «el cambio que pondrá fin a una legislatura que nunca debió empezar«.
Y ahí desgranó su segundo bloque de reformas, el de la gestión. Y detalló los cinco grandes ejes a mejorar. El primer compromiso de Feijóo es el de construir todo lo posible para que haya un millón de viviendas más en el mercado. El segundo es una reforma sanitaria para «dotar al sistema con al menos un 15% más de profesionales». El tercero se refiere a las infraestructuras, con un plan renove de las redes viaria y ferroviaria. El cuarto, a la inmigración, con una crítica expresa a la Ley de nietos, cuya interpretación permite nacionalizar a tataranietos de exiliados españoles. Feijóo detalló que está «trabajando en una modificación del Código Civil para ordenar este tipo de cuestiones», dentro de la Ley orgánica de nacionalidad que anunció en febrero en una entrevista con EL MUNDO.
Y el quinto compromiso gestor es el de mejorar la seguridad: en las calles, contra los incendios y en los suministros, sobre todo el energético, mejorando la red eléctrica.
Y el tercer propósito del «cambio» que propugna Feijóo es «que trabajar merezca la pena». O sea, «impulsar también una reconstrucción económica». Con un objetivo: que el crecimiento sirva «para que haya menos personas dependientes del Estado y más libres para decidir su futuro con un trabajo digno». Es decir, una suerte de contrato liberal «para que el principal beneficiario de la economía no sea Hacienda, sino la gente y su prosperidad». Y eso pasa por rebajar la «presión fiscal» de las familias y de los autónomos españoles, «que siguen siendo los únicos de la UE que no se benefician del régimen especial del IVA».
