Erling Haaland, líder absoluto de la selección noruega, compareció más feliz que unas castañuelas, e incluso sorprendido por su rendimiento goleador personal, en la rueda de prensa tras eliminar a Brasil y clasificarse para cuartos por primera vez en la historia de su país.
El líder de la selección noruega, que compite por la bota de oro junto a Messi y Mbappé, los tres con siete goles, ensalza el juego colectivo aunque él anotara los dos tantos que les llevan a cuartos por primera vez
Erling Haaland, líder absoluto de la selección noruega, compareció más feliz que unas castañuelas, e incluso sorprendido por su rendimiento goleador personal, en la rueda de prensa tras eliminar a Brasil y clasificarse para cuartos por primera vez en la historia de su país.
“Es increíble ganar. Quiero decir, nunca soñé con esto. Es un poco surrealista estar en este momento, junto a los jugadores más grandes en el mundial. Por supuesto, como futbolista quieres estar en el mundial y quieres rendir, pero, seamos honestos, marcar siete goles para Noruega en el campeonato es bastante especial, así que es irreal. Y no tengo palabras, es difícil expresar con palabras lo que estoy sintiendo, lo que estoy haciendo aquí. A veces tengo que pellizcarme el brazo porque es algo grande, irreal”, respondió entre una nube de periodistas.
“Es difícil describirlo con palabras. No suelo quedarme sin palabras a menudo, pero justo ahora me he quedado sin palabras. No había soñado con esto. Me costaba creer que pudiera llegar a este nivel en términos de logros en mi vida, pero me he demostrado a mí mismo que es posible. Así que fue una sensación extraña ganarle a Brasil de esta manera. Me costó un poco creerlo, pero lo logramos y es totalmente increíble, la verdad”, insistió.
Explicó que eso se debe a que “hemos conseguido tener ambición en Noruega en cuanto a la forma en que jugamos”. Y añadió: “Simplemente hemos desarrollado más personalidad en todos los jugadores y, como nación, nos tenemos mucho respeto. Tenemos muchos buenos futbolistas y también tenemos la ambición de bajar el balón al suelo y controlar todo el partido como contra Brasil”.
“En el vestuario hemos vivido escenas irreales”, comentó sobre la celebración, bien documentada en las redes sociales, con sus compañeros felicitándole efusivamente.
“Me siento bastante bien después de marcarle dos goles a Brasil y ganarles 2-1, en primer lugar. Sobre lo mucho que significa para Noruega, creo que estamos cambiando a la nación. Hemos ido ganando confianza a lo largo del tiempo al jugar al fútbol y en todo este tipo de cosas. Y creo que la forma en que jugamos hoy demuestra que Noruega es un equipo de fútbol fantástico y que, en realidad, somos uno de los mejores equipos de Europa y del mundo, porque lo que hemos estado haciendo es increíble. Y tomó 28 años, tomó algo de tiempo. Yo tengo 25 años, así que realmente no puedes culparme por eso. Puedes culparme por venir aquí, pero sí quiero decir que estoy orgulloso de mi país y orgulloso de todos.
Al margen de sus méritos, subrayó que es un éxito colectivo. “Es fácil que a mí me den el premio al jugador del partido y todo eso, pero creo que la forma en que trabajamos como equipo y la forma en que hemos trabajado a lo largo del tiempo como un grupo de jugadores es totalmente fantástico. ¿Y un diez en la bolsa de calificaciones para mí? No creo que merezca un diez. Para ser completamente honesto, me daría tal vez un ocho o un nueve. Pero Sander [Berge] se lo merece. Sander hoy ha estado totalmente increíble y ha demostrado que es uno de los mejores números 6 de todo el mundo. Sencillamente hay tantos jugadores que se vuelve un poco difícil destacar a unos pocos cuando todos rinden a un nivel tan alto, y eso me hace sentir muy orgulloso”, indicó.
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