La hotelera Núria Vidal, del hotel Bernat de So, en Llívia ha tenido estos días un perfil de cliente distinto del habitual. Profesionales de televisión, técnicos y operadores de todo el mundo, principalmente europeos, han llenado su pequeño hotel de Llívia para seguir de cerca la tercera etapa del Tour de Francia.
La ronda gala pasará por diez municipios del Ripollès y la Cerdanya, la mayoría micropueblos
La hotelera Núria Vidal, del hotel Bernat de So, en Llívia ha tenido estos días un perfil de cliente distinto del habitual. Profesionales de televisión, técnicos y operadores de todo el mundo, principalmente europeos, han llenado su pequeño hotel de Llívia para seguir de cerca la tercera etapa del Tour de Francia.
Una etapa, la tercera de la ronda gala, que sale hoy desde Granollers y culminarà en la estación de esquí francesa Les Angles, pero sin público. Un incendio en el sur de Francia obligó ayer a la organización a adoptar esta medida.
El paso de los ciclistas obligará a cortar vías principales entre cuatro y cino horas
Los hoteles de la zona francesa hace tiempo que están llenos, de modo que muchos profesionales que siguen la carrera ciclista buscaron alojamiento algo más al sur. Los ciclistas pasarán por una decena de municipios del Ripollès y la Cerdanya, la mayoría micropueblos.
Vidal, que es presidenta de la Associació d’Hotels i Allotjaments Turístics de la Cerdanya, reconoce que el paso del Tour por la comarca les beneficiará “Es una campaña de promoción que no podríamos pagar nunca y nos sitúa en el mapa”, afirmaba hace unos días en declaraciones a La Vanguardia.
A pesar de las incomodidades que vivirán los habitantes de los municipios por los que pasa el pelotón, -las carreteras se cortarán entre cuatro y cinco horas- en general el territorio lo ve como una oportuniad de proyección. “Seguro que nos traerá más gente en un futuro”, afirmaba hace unos días Ramon Chia, alcalde de Fontanals de Cerdanya.
“Es propaganda, no lo puedo ver como algo malo”, explicaba también hace unas jornadas Natividad Bover, de la Associació de Bars i Restaurants de la Cerdanya y dueña de un establecimiento en Alp, una de la localidades por las que pasará el Tour.
Seguro que nos traerá a más gente en un futuro
En concreto, la caravana circulará por Ripoll, Ribes de Freser, Campelles, Planoles, les Lloses, Campdevànol, Toses, Alp, Fontanals de Cerdanya y Puigcerdà. En la capital del Ripollès, donde a partir de las once menos cuarto ya pueden haber afectaciones de tráfico y la carretera C-17 y N-260 estará completamente cortada entre las doce menos cuarto y las 15.40h están convencidos de que la carrera pondrá el municipio en el “escaparate internacional”. La ronda gala se retransmite a 190 países y se calcula que tiene unos 150 millones de teleespectadores solo en Europa.
Eva Serres, de la Fundación MAP, que gestiona el restaurante Cat Can Gueetes de Ripoll, no se atreve a decir si sacarán mucho rédito en un futuro. El principal cliente de este local son trabajadores de empresas cercanas, que no podrán comer en él por el cierre de la principal carreera. “Nos quedamos algo aislados”, afirma.
El hospital comarcal de Campdevànol ha anulado visitas y atenderá solo urgencias
Más optimista se mostraba Pol Pernal, uno de los dueños del bar l’Arcada de Ribes de Freser, situado justo delante de la carretera por la que pasarán los corredores. “Es publicidad, sin duda”, afirmaba. En los últimos días ha notado un aumento de extranjeros, españoles y catalanes en bicicleta por la zona.
Con reservas sobre el impacto que pueda tener la carrera en un territorio tan extenso y diseminado como el suyo, se mostraba el alcalde de Les Llosses, Jaume Cuní. “El tour pasará por la C-17 y cogerá un pequeño trozo del municipio, pero desde ninguna casa del pueblo se verá a los ciclistas”, afirma.
Hoteles de la Cerdanya han tenido reservas de profesionales que trabajan en distintas televisiones europeas
Cuní no ve que en un futuro el paso del Tour les traiga una avalancha de turistas, pero aprovecha para hacer de altavoz de las demandas que tienen muchos micropueblos como el suyo en el que viven 200 habitantes. Habla de la necesidad del paisaje mosaico, de replantear la ganadería o de cambiar ciertas normas urbanísticas para que se puedan reconstruir muchas masías deshabitadas desde las décadas de 1980 y 1990. “Hay una normativa muy protectora con el medio ambiente”, dice.
Tampoco tienen muchas expectativas en Campdevànol, más allá del corto plazo. El municipio acogerá un sprint especial puntuable, lo que se ha traducido en establecimientos turísticos algo más llenos que de costumbre. “No nos aportará nada negativo, pero de antemano no veo que pueda tener una gran repercusión”, afirma el alcalde Oriol Làzaro.
Algunos alcaldes del Ripollès como Toses, Campdevànol o Les Llosses no creen que el paso del Tour tenga una gran repercusión en un futuro
Explica que quizás algún aficionado al ciclismo quiera reproducir la etapa y pasar por un municipio que cuenta con bastante tradición al pedaleo, especialmente en verano. En esta localidad del Ripollès se encuentra el hospital comarcal, que ha reducido servicios y anulado visitas. El equipamiento estará abierto para urgencias y emergencias.
En Toses el pelotón deberá ascender hasta la Collada de Toses, un puerto de primera categoría, situado a unos 3’5 km del núcleo habitado, y el primero que los ciclistas subirán en esta edición de la carrera.
Los pocos alojamientos turísticos que hay en Toses, donde predomina la segunda residencia, algunos establecimientos como el restaurante Ca la Maria han colgado el cartel de completo. “Quizás mucha gente que no nos conocía venga a hacer turismo en un futuro, quien sabe”, decía el concejal de Toses Josep Estragués.
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