La junta directiva de Joan Laporta consiguió en la asamblea general ordinaria, celebrada de forma telemática en el Auditori 1899 y que duró más de diez horas, el respaldo de los socios compromisarios para ampliar la financiación del Espai Barça y afrontar los dos próximos años con liquidez suficiente para garantizar la estabilidad del club. El Barça dispondrá de 300 millones adicionales para terminar el Spotify Camp Nou (562 votos a favor, 45 en contra y 12 en blanco) y podrá emitir otros 210 millones en bonos garantizados con los derechos audiovisuales (486 a favor, 55 en contra y 28 en blanco). Estos últimos servirán para cubrir las tensiones de tesorería, dotar de liquidez al club y mantener un equipo competitivo mientras el estadio no genera todos los ingresos previstos.
El club podrá aumentar 300 millones la financiación del Espai Barça y emitir 210 de deuda en bonos
La junta directiva de Joan Laporta consiguió en la asamblea general ordinaria, celebrada de forma telemática en el Auditori 1899 y que duró más de diez horas, el respaldo de los socios compromisarios para ampliar la financiación del Espai Barça y afrontar los dos próximos años con liquidez suficiente para garantizar la estabilidad del club. El Barça dispondrá de 300 millones adicionales para terminar el Spotify Camp Nou (562 votos a favor, 45 en contra y 12 en blanco) y podrá emitir otros 210 millones en bonos garantizados con los derechos audiovisuales (486 a favor, 55 en contra y 28 en blanco). Estos últimos servirán para cubrir las tensiones de tesorería, dotar de liquidez al club y mantener un equipo competitivo mientras el estadio no genera todos los ingresos previstos.
En su discurso inaugural, Joan Laporta, presidente blaugrana, defendió la financiación como una necesidad para terminar el Camp Nou sin debilitar al equipo. “Si no lo hiciéramos, tendríamos una situación de desventaja competitiva”, aseguró antes de pedir ser “responsables, imaginativos y valientes” frente a clubs Estado y otros rivales a los que, en una alusión al Real Madrid, “cuando necesitan financiación les recalifican un terreno”. “Podemos decir que aspiramos a ganarlo todo”, proclamó sobre una plantilla que considera preparada para competir durante “tres o cuatro años”.
Por primera vez la junta reconoce que el Palau no formará parte de la financiación del Espai Barça
Ferran Olivé, vicepresidente económico, fue el encargado de explicar las dos operaciones de financiación del club que elevarán la deuda financiera agregada hasta los 2.660 millones. Los 300 millones adicionales para el Espai Barça, a devolver en 50 años, responden a “contingencias sobrevenidas”, retrasos, encarecimiento de materiales y mejoras no previstas inicialmente. La financiación del proyecto alcanzará así los 1.800 millones, que se devolverán con los recursos generados por el estadio. A ellos se añaden unos 700 millones de deuda vinculada a derechos audiovisuales y otros 170 millones en créditos. Los nuevos bonos de 210 millones tendrán un interés fijo inicial del 5,14% y se devolverán en diez años.
“Hemos de acabar el estadio sí o sí y estamos yendo tarde. Nuestros competidores nos llevan ventaja”, defendió Olivé. “Necesitamos los 300 millones para acabarlo y otros 200 para mantener el club estable”. La comisión económica, presidida por Oriol Amat, avaló ambas operaciones, aunque advirtió que el aumento de deuda exige controles sistemáticos.
La junta confía en que el nuevo Spotify Camp Nou sea la gallina de los huevos de oro y absorba el endeudamiento. Las previsiones pasan por elevar los ingresos desde los 1.195 millones presupuestados esta temporada hasta los 1.450 millones en el 2030-31, con un estadio que debería pasar de generar algo más de 200 millones anuales a unos 450. Ferran Olivé calificó los riesgos de “moderados y controlados” y aseguró que “el club no necesitará más financiación”.
También desveló que el Barça prevé regresar al Estadi Lluís Companys a comienzos de la próxima temporada mientras se completan las obras y se coloca la cúpula. Después, el pacto con Limak prevé volver al Spotify Camp Nou con 95.000 localidades entre octubre o noviembre, aunque, ante posibles nuevos retrasos, el club sitúa a nivel contable ese retorno en enero del 2028. Los 105.000 asientos estarían disponibles para la temporada 2028-29.
Ohana, nuevo espónsor, aparecerá en la parte trasera de la camiseta durante tres temporadas
También hubo críticas a Limak por los retrasos. “Después del proyecto tendremos que pasar cuentas con Limak”, avanzó Olivé, que apuntó a un posible proceso de mediación para aplicar las garantías de la constructora una vez terminadas las obras.
Por otra parte, y por primera vez, la junta reconoció que el nuevo Palau Blaugrana quedará fuera de esta financiación. El Barça estudia que un inversor asuma su construcción y explotación durante unos 50 años, mientras que la entidad mantendría la actividad deportiva. Tendría 12.000 localidades para partidos y hasta 20.000 para espectáculos.
Los compromisarios aprobaron también el cierre de las cuentas del 2025-26 con 609 votos a favor, 32 en contra y 23 en blanco. El club presentó un récord de 1.060 millones de ingresos y 18 millones de pérdidas extraordinarias. Mientras que el presupuesto de 2026-27 recibió 683 votos favorables, 43 en contra y 27 en blanco y prevé 1.195 millones de ingresos y 19 millones de beneficio.
La asamblea aprobó por menos margen del habitual dos nuevos acuerdos comerciales. Ohana, empresa de los Emiratos Árabes Unidos, explotará la marca Barça en un proyecto inmobiliario y será durante tres temporadas patrocinador (aparecerá en la parte trasera de la camiseta en la Liga, la Copa del Rey y la Supercopa) de los primeros equipos masculino y femenino. Babylon Park, compañía de origen israelí, explotará durante 25 años un centro de entretenimiento dentro del Espai Barça que, según el club, generará unos 100 millones de euros.
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