El fútbol entra esta semana en su fase más romántica del año: las eliminatorias de ascenso de categoría, cuando el corazón, la entrega o la determinación importan más que la calidad, los presupuestos y toda aquellas virtudes esenciales para ganar una Liga. Nadie que se diga aficionado al fútbol puede serlo si no ha presenciado –y apreciado– lo que supone jugarte el porvenir en dos partidos. En ese trance andan este fin de semana ocho clubs de toda España, entre ellos dos históricos del fútbol catalán, CE Sabadell y CE Europa, que juegan la ida para ascender a Segunda frente a dos filiales, Castilla y Celta B. Si existiese la justicia poética…
El fútbol entra esta semana en su fase más romántica del año: las eliminatorias de ascenso de categoría, cuando el corazón, la entrega o la determinación importan más que la calidad, los presupuestos y toda aquellas virtudes esenciales para ganar una Liga. Nadie que se diga aficionado al fútbol puede serlo si no ha presenciado –y apreciado– lo que supone jugarte el porvenir en dos partidos. En ese trance andan este fin de semana ocho clubs de toda España, entre ellos dos históricos del fútbol catalán, CE Sabadell y CE Europa, que juegan la ida para ascender a Segunda frente a dos filiales, Castilla y Celta B. Si existiese la justicia poética…Seguir leyendo…
El fútbol entra esta semana en su fase más romántica del año: las eliminatorias de ascenso de categoría, cuando el corazón, la entrega o la determinación importan más que la calidad, los presupuestos y toda aquellas virtudes esenciales para ganar una Liga. Nadie que se diga aficionado al fútbol puede serlo si no ha presenciado –y apreciado– lo que supone jugarte el porvenir en dos partidos. En ese trance andan este fin de semana ocho clubs de toda España, entre ellos dos históricos del fútbol catalán, CE Sabadell y CE Europa, que juegan la ida para ascender a Segunda frente a dos filiales, Castilla y Celta B. Si existiese la justicia poética…

El color del fútbol en Catalunya no es sólo azulgrana. Hay un frente no tan minoritario que viste blanquiazul: Espanyol, Lleida, Figueres, Badalona, Sabadell, Europa… Los dos últimos, con temporadas en Primera, tienen tanta personalidad como la de sus camisetas, inconfundibles. La arlequinada de los vallesanos y la escapulada de los gracienses.
El fútbol catalán no es sólo azulgrana, también es blanquiazul: Sabadell y Europa se juegan ascender a Segunda
La digresión cromática solo aspira a dar realce a la pluralidad del fútbol catalán. Hay vida más allá del Barça. En cosa de días, CE Sabadell y CE Europa, segundo y quinto de Primera RFEF, grupo segundo, se juegan el sueño de ascender a Segunda. Necesitan superar dos eliminatorias y en esas estamos a partir del viernes (Castilla-Sabadell, 21 h.)
¿Pueden vivirse estas eliminatorias como los barcelonistas viven la Liga de Campeones? Sí. Y aún con más ilusiones porque los pobres también lloran, sienten y sueñan. Las promociones son una dimensión del fútbol que solo quienes las viven pueden entenderlas. Se sufren, se disfrutan. Todo es existencial: ascender o no ascender.
Las historias de estas categorías suelen pasar desapercibidas para la opinión pública, acaparada por los grandes clubs, las grandes marcas. Todo el mundo tiene una opinión sobre las elecciones del Real Madrid y sólo los pontevedreses saben el drama que vivieron el domingo en el mítico Pasarón. El Pontevedra necesitaba puntuar ante el Real Avilés para entrar en plaza de promoción. Perdía 0-2 al filo del minuto 90 y en el añadido marcó dos goles. ¡Menuda fiesta al final! Jugadores haciendo las tonterías habituales, euforia en las gradas y cánticos localistas tan dignos como los del Parque de los Príncipes: “¡Pontevedra nunca se rinde!”. A la misma hora, los jugadores del Castilla sollozaban en Guadalajara: se veían fuera dado que el triple empate a puntos con Pontevedra y Barakaldo –otra marca potente– parecía beneficiar a los gallegos. Al poco rato, la RFEF aclaró que su norma tenía mayor rango que la asumida por los tres y que el club que jugaría la promoción era el filial del Real Madrid.Y aquí paz y después gloria.
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