Ser anfitrión y no poder disfrutar de la primera eliminatoria mundialista en su país. Esa es la paradoja que vive Canadá, que se juega el primer billete para los octavos de final frente a Sudáfrica en Los Ángeles, a menos de 20 kilómetros del Paseo de la Fama de Hollywood. Será la primera selección organizadora de una Copa del Mundo que dispute una eliminatoria lejos de sus fronteras, ya que ni Corea del Sur ni Japón, coanfitrionas del Mundial en el 2002, tuvieron que desplazarse fuera de sus países.
Canadienses y sudáfricanos dan el pistoletazo de salida a las eliminatorias, donde ninguno de los dos había llegado anteriormente en un Mundial
Ser anfitrión y no poder disfrutar de la primera eliminatoria mundialista en su país. Esa es la paradoja que vive Canadá, que se juega el primer billete para los octavos de final frente a Sudáfrica en Los Ángeles, a menos de 20 kilómetros del Paseo de la Fama de Hollywood. Será la primera selección organizadora de una Copa del Mundo que dispute una eliminatoria lejos de sus fronteras, ya que ni Corea del Sur ni Japón, coanfitrionas del Mundial en el 2002, tuvieron que desplazarse fuera de sus países.
Canadienses y sudafricanos se miden con la ambición de seguir progresando después de superar por primera vez en su historia la fase de grupos en una Copa del Mundo. Y lo hacen con un sabor de boca bien distinto tras caer los norteamericanos en la última jornada de la fase de grupos ante Suiza y ganar los africanos a Corea del Sur por la mínima.
Eso sí, ambas selecciones se niegan a que su participación en este Mundial sea un mero cameo. Así lo señalan sus prestaciones tras clasificarse sin tener que recurrir al salvavidas de ser una de las ocho mejores terceras. Pese a jugar fuera de casa, hasta nueve jugadores canadienses militan en la MLS, tres de ellos en Los Ángeles FC (Eustaquio, Choinière y Shaffelburg). Además, el seleccionador de los Canucks, Jesse Marsch, nació en Wisconsin y formó parte de la primera edición de la liga de fútbol estadounidense en el 1996, cuando jugaba en el DC United.
Mientras tanto, los Bafana Bafana, con un gran bloque de futbolistas (19) que disputan el campeonato local, la mayoría en dos de los tres clubs más laureados del país como son el Orlando Pirates y el Mamelodi Sundowns, se apoyan en la veteranía de su seleccionador Hugo Broos. El neerlandés es el técnico de más edad (74) de los que quedan en liza en este Mundial y además se convertirá en el más mayor en dirigir una eliminatoria mundialista.
El pase a octavos conlleva el premio de enfrentarse al ganador del Países Bajos-Marruecos el próximo sábado 4 de julio (19 horas) en Houston.
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