Charles Leclerc es uno de los pilotos más conocidos de la parrilla de Fórmula 1. El monegasco debutó en 2018 con Alfa Romeo, antes de dar el salto a Ferrari al año siguiente. Parecía una alianza predestinada al éxito, en sintonía con el apodo con el que le bautizaron los Tifosi: Il Predestinato. Sin embargo, los resultados no siempre han acompañado a pesar de tener la habilidad en sus manos. Por fortuna, siempre ha tenido un hombro en el que apoyarse en los momentos más difíciles: el de su esposa, Alexandra.
La historiadora de arte presumió de embarazo en una fotografía de sus vacaciones en Sardegna
Charles Leclerc es uno de los pilotos más conocidos de la parrilla de Fórmula 1. El monegasco debutó en 2018 con Alfa Romeo, antes de dar el salto a Ferrari al año siguiente. Parecía una alianza predestinada al éxito, en sintonía con el apodo con el que le bautizaron los Tifosi: Il Predestinato. Sin embargo, los resultados no siempre han acompañado a pesar de tener la habilidad en sus manos. Por fortuna, siempre ha tenido un hombro en el que apoyarse en los momentos más difíciles: el de su esposa, Alexandra.
La pareja pasó por el altar el pasado mes de febrero, y en estos momentos se encuentran disfrutando de sus vacaciones en la Costa Smeralda, al norte de la isla italiana de Sardegna. Lo han hecho, además, desvelando que serán padres por primera vez. Con la ayuda de una fotografía compartida en su perfil de Instagram, Alexandra ha posado en el asiento de un yate mostrando su embarazo. Desde su publicación, la instantánea acumula cerca de 3 millones de ‘me gusta’ y unos 10.000 comentarios.
Los rumores sobre un posible embarazo llevaban tiempo circulando por el paddock, con un especial repunte durante el Gran Premio de Hungría. Fue el 24 de julio, en el circuito de Hungaroring, que Alexandra lució un vestido azul cielo de Emilio Pucci que parecía acentuar su figura premamá. Aunque no hubo declaraciones al respecto en ningún momento, algunos medios especializados se apresuraron a asegurar su maternidad. Ahora, con esta publicación, la noticia queda totalmente confirmada.
De este modo, la familia Leclerc sumará próximamente un nuevo miembro, que crecerá bajo los mismos valores que ayudaron a Charles a auparse a la Fórmula 1. “Mis padres no eran particularmente ricos. Mis abuelos sí que lo eran un poco, pero nunca quisieron invertir en las carreras de coches, aunque sí que nos ayudaron alguna vez pagando los hoteles o algún viaje”, reconocía. Su propio padre, Hervé, fue figura trascendental antes de fallecer en 2017, y un momento casual le llevaría a conocer a uno de sus mejores amigos, quien tristemente perdería su vida dos años antes.

Conexión para toda la vida
“Tenía cuatro años y un día le dije a mi padre que no me sentía bien y que no quería ir al jardín de infancia. No sé por qué, se lo creyó y me llevó con él a la pista de karts de su mejor amigo, Philippe Bianchi”, explicó L’Officiel. El hijo de ese amigo resultó ser Jules Bianchi, quien fuera piloto de Marussia y miembro del programa de jóvenes talentos de Ferrari junto a Charles. “Cuando vi a otros niños corriendo en la pista, le pregunté a mi padre si podía intentarlo”, insistía.
“Para mi primer coche elegí el rojo, y después de tres vueltas me enamoré de este deporte, no podía entender el concepto de frenado. En esas pistas comencé a soñar con convertirme en piloto. Luego, al crecer, me di cuenta de que podía hacer realidad mi sueño y convertirlo en una oportunidad de trabajo”, dejó claro.
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